Viajar es mucho más que moverse de un punto A a un punto B; a veces es un viaje en el tiempo y hacia los afectos. Javier, quien ya es un usuario experimentado de HomeExchange (la plataforma líder mundial de intercambio de casas), organizó esa vez una travesía muy especial en Mayo de 2022.
El objetivo no era solo hacer turismo, sino cumplir un sueño familiar: que su papá conociera la tierra de sus abuelos en Morrovalle, Italia. Para lograr esa inmersión total y «vivir como un local» en una zona auténtica, Javier apostó nuevamente al intercambio de casas.
Conversamos con él sobre su experiencia en Montefalcone Appennino, donde fue recibido por Claudio y su esposa, en un viaje marcado por la emoción, paisajes soñados y la hospitalidad que caracteriza a esta comunidad.
—Este no fue un viaje cualquiera, tenía una carga emocional fuerte. ¿Cómo surgió el destino y con quién fuiste?
—Fue un viaje inolvidable. Fui con mis padres y mi tía. Para ellos tres fue todo nuevo: era la primera vez que se subían a un avión y su primera vez en Europa. Yo ya había ido varias veces, pero quería que mi mamá pudiera conocer la tierra de sus abuelos Españoles, en Cajiz (Velez-Malaga) y después llevar a mi papá a la suya en Italia, Morrovalle (región de Marche). Buscábamos una base de operaciones y HomeExchange nos permitió encontrar ese lugar especial que un hotel difícilmente te da.
—¿Por qué eligieron Montefalcone Appennino? No es el típico destino turístico de Italia.
—Exacto, y eso fue lo mejor. Buscábamos lo más cercano posible a Morrovalle y, como alquilamos auto, la distancia no era problema. Cuando vimos las fotos de la casa y el encanto del pueblo en la plataforma, no dudamos en mandar la solicitud. Terminó siendo un punto estratégico espectacular para recorrer toda la zona y volver a «casa» a descansar.
—Hablando de la casa, ¿qué te encontraste al llegar?
—Una maravilla. Es una casa de campo antigua, grande, pero impecablemente conservada. Lo que más me impactó fueron las vistas; tenía unos paisajes a la montaña que eran un sueño. Te levantabas y el amanecer era de película, realmente de las cosas más lindas que vi en Italia. Esos paisajes ni bien llegás ya te cambian el aire.
—En esta experiencia destacaste a los anfitriones. ¿Cómo fue acá el encuentro con tu host, Claudio?
—Se nos complicó la llegada por unas reparaciones en la autopista y llegamos tardísimo, casi a las 23:00. Claudio y su esposa, que viven en Roma y usan esta casa para fines de semana, nos esperaron pacientemente, aunque todavía tenían que manejar de vuelta a la capital. Nos recibieron con una calidez, una amabilidad y una paciencia increíbles. Incluso nos dejaron cosas para comer, sabiendo que llegábamos cansados. Tuvimos una charla muy amena, mezclando un poco de mi italiano «mal hablado» con inglés, pero nos entendimos perfecto. El gesto que tuvieron con nosotros fue invaluable.
—¿Pudieron sentir esa vida de pueblo italiano, lejos del caos turístico?
—Totalmente. Aunque estuvimos poco tiempo en el pueblo mismo porque salíamos mucho a la ruta, el contacto fue muy positivo. La gente en esos pueblos del interior de Italia tiene otro aire, te saludan con una sonrisa, son tranquilos. Es esa sensación de que no sos un turista más, sino un vecino temporal.
—Para los que no entienden como funciona HomeExchange: ¿Tuviste que prestar tu casa a Claudio simultáneamente?
—En este caso no. Fue un intercambio por GuestPoints. Como yo tenía puntos acumulados de haber alojado gente, los usé para «pagar» las noches ahí. Lo bueno es que quedó la puerta abierta: Claudio y su esposa quedaron encantados con la idea de venir a Argentina, así que quizás en el futuro hagamos un intercambio recíproco. Esa flexibilidad es lo que hace que el sistema funcione tan bien.
¿Cómo funciona HomeExchange?
Para quienes se tientan con la idea de amanecer frente a las montañas italianas o vivir como un local en cualquier parte del mundo, aquí el resumen de cómo funciona:
- Suscripción anual: Podés pagar en moneda local, unos 149.000 pesos argentinos (el equivalente a una sola noche de hotel), y tenés acceso ilimitado durante 12 meses. Único pago y viajás las veces que quieras.
- El sistema de GuestPoints: Si no podés coordinar fechas para ir a la casa de quien viene a la tuya (intercambio recíproco), usás GuestPoints. Vos ganás puntos alojando gente y los gastás cuando te vas vos de viaje, como hizo Javier en Italia.
- Comunidad y Seguridad: Con más de 200.000 miembros, 360.000 casas en 155 países, la plataforma se basa en la confianza. Además, cuenta con garantías que cubren cancelaciones o daños, para que viajes tranquilo.
- Bienvenida: Solo por registrarte y completar tu perfil, ya recibís puntos de bienvenida (alrededor de 1.300 GP) para probar tu primera experiencia como huésped, incluso antes de haber prestado tu casa.
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