El Sindicato de Peones de Taxi de Río Grande se declaró en estado de «alerta y movilización» este miércoles, luego de denunciar un insólito apriete por parte de los responsables de la firma ATURG.
Y es que la comisión directiva de la asociación habría utilizado hoy medidas extremas para «disciplinar» a quienes no adhirieron a la movilización realizada el pasado viernes 26 de agosto al Centro Cultural Alem, donde sesionaba el Concejo Deliberante para modificar la ordenanza actual que regula pautas del servicio.
Desde SUPETAX sostienen que desde ATURG se toman atribuciones que no les corresponden, utilizando servicios municipales como si fuesen suyos, deteriorando un servicio ya desgastado por la falta de móviles.
«Cuentan con nosotros y hay faltantes, imaginemos ahora», indicaron fuentes del gremio ante la consulta de ((La 97)) Radio Fueguina.
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