“Con el corazón vienen los éxitos”, alecciona esta docente que con su juventud es ejemplo de superación.
Sara Pindek es vicerrectora de la EPEIM desde hace 3 años y simultáneamente da clases en la escuela pública. “Mi corazón está ahí”, confiesa y relata un sinnúmero de proyectos que quiere desarrollar frente a sus alumnos.
Pero para llegar a donde la vida la encuentra realizada, Sara debió atravesar un largo camino plagado de dificultades, especialmente económicas. Escollos que ahora le permiten valorar por igual sus éxitos y sus fracasos, de los que habla sin frustración y con más atrevimiento.
Sara comenzó su relación con la educación en el viejo “jardín de 4” de la Escuela 2, donde completó la primaria. “Tengo recuerdos hermosos”, agradece y su memoria se ilumina hablando de la campana, el portero y la directora Ada Valls.
En la secundaria se atrevió a internarse en un mundo de varones en la vieja ENET: “Fue bastante duro transitar la educación técnica, hubo un tiempo en la que la mujer no era para eso”.
Luego vendría el insalvable alejamiento de la familia para proseguir los estudios; completó el CBC en Buenos Aires pero la situación económica le obligó a regresar y repensar sus planes.
El año siguiente inició sus estudios terciarios en la UTN: mientras trabajaba comenzó a cursar el Profesorado en Ciencias Jurídicas, Sociales y Políticas. Se recibió sin dejar nunca de trabajar para ayudar a sostener la familia.
Hoy dialoga con Marita Romero en ((La 97)) Radio Fueguina y no disimula su orgullo por todo lo alcanzado. Como buena docente, deja (como al pasar) enseñanzas a modo de frases sueltas, máximas para que los jóvenes tomen, aprehendan y se animen a todo.
«Tips» para alcanzar metas
“La clave es ponerle el corazón a lo que uno hace, lo que sea”, asegura. “Con el corazón vienen los éxitos”
“No siempre uno tiene las capacidades para lo que pensó en primera instancia –asume Sara, desde su propia experiencia- hay que encontrar eso en lo que uno puede brillar”.
“Cuando a uno le gusta lo que hace, a la larga siempre se brilla”, casi promete, mientras relata algunas de tantas historias que guarda en su bitácora.
Profesional, docente, madre de dos hijos, atesora tantos proyectos que todo indica que su historia recién empieza, aunque tenga tanto para contar. Hasta el sueño que el programa de la televisión “Sorpresa y media” le cumplió y que le agregó un recuerdo maravilloso a su sufrido noviazgo a la distancia.
Uno más de nuestros jóvenes que se fueron, volvieron y hoy pueden enseñarnos que con esfuerzo, dedicación (“y corazón”, suma Sara), todos los sueños son posibles.







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