Romina Paz es médica, pinta para gran profesional y es feliz porque le dio a su familia la satisfacción del logro alcanzado gracias al esfuerzo de todos ellos.
Nació en Río Grande, es bien fueguina. Aprendió las letras en el Jardín de infantes «Raíces y Alas», para luego hacer la primaria a medias entre el EADEB y el JIF y finalmente el secundario en la Misión Salesiana.
Mira ya desde arriba los frutos “de todo el esfuerzo que uno hizo”, sin dejar de reconocer que el sacrificio es de toda la familia a la que le dio la satisfacción de ser la primera con un título profesional. Se emociona y le cuesta contarlo, porque es grande el sueño cumplido y mucha la felicidad de haber llegado.
“El triunfo y la recompensa vienen después de mucho esfuerzo”, advierte Romina y anima a los chicos que le seguirán. “Tuve tres pilares en mi vida: la fe, la actitud y la perseverancia”, prescribe sin perder la emoción.
Un mundo desconocido
Apenas terminado el colegio, Romina Paz (con apenas 18 años) partió hacia Córdoba donde cursaría Medicina, aunque en el fondo su vocación había pasado por la Veterinaria. Afrontaría allí «un mundo desconocido» al que adoptó como «mi segunda casa»
“Fue difícil” para sus padres, pero todos sabían que había que pasar por ese trance si lo que quería era alcanzar la meta.
Hoy lo disfruto y se encamina a ser una gran profesional, aportando su vocación, sus conocimientos y su esfuerzo al Hospital Regional Río Grande.
Se vuelve a emocionar al hablar del apoyo que le dieron sus padres: «No me alcanzan los años para agradecerles», comparte.
“Chicos que crecen”, que se capacitan y vuelven para darle a su gente lo mejor de sí. Modelos para imitar. Un joven más, fueguino y exitoso en “Chicos que Crecen” por ((la 97)) Radio Fueguina.





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