Antonela Visic vive cada día la magia del nacimiento, colabora enel milagro de dar vida y lo siente “Algo tan loco, tan lindo” que no duda en que “es hermoso para mí poder estar en ese momento de la familia”.
Antonela es Pediatra y Neonatóloga, se preparó en una universidad privada, la Fundación Barceló en Capital Federal.
Antes, cursó la primaria y la secundaria en el María Auxiliadora y luego en el Instituto Don Bosco “cuando se hizo mixto, para estar con mis hermanos”.
Con todo el apoyo de su familia, hizo las valijas y pasó de “estar todo el día jugando afuera” a estudiar diariamente entre las cuatro paredes de un departamento.
Entre médulas y balas
Como casi todos los jóvenes que se alejaron del hogar, curó la soledad del desarraigo hallando a “mi mejor amiga” con quien compartió todo, el estudio y la vida. “Entre médulas y balas”, porque Claudia, su amiga, estudiaba Licenciatura en Criminalística y ella Medicina.
Divertida siempre, cuenta que prefirió afrontar sin su familia el último examen y convocar, en cambio, a todos para el inolvidable acto de Colación de Grados.
Luego vendría la residencia médica y no dudó, Pediatría y Neonatología, dos especialidades que al profesional lo llevan a compartir el milagro de la Vida desde el nacimiento, haciendo de los niños su motivo y su vocación.
“Neo es un mundo totalmente hermoso y me dije ‘esto quiero hacer’”, se enorgullece. Y explica el privilegio de convivir con cada familia el misterio y la emoción de alumbrar una vida. “Es algo que nunca me dejó de impresionar”, se emociona.
Antonela Visic, la mayor de tres hermanos que encaminaron una carrera profesional para orgullo de su familia, de esas tradicionales y queridas en Río Grande.
“Chicos que crecen”, el espacio de ((La 97)) Radio Fueguina para retratar a nuestros jóvenes ejemplares, modelos de que con sacrificio y voluntad, todo es posible.



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