Del total de turistas registrados en las cifras oficiales, que se remontan a 2005, la mayoría fueron personas residentes en el país, con 8,1 millones, lo que supone un aumento interanual del 11,9 %, y del 4,4 % en pernoctaciones, que totalizaron 19,5 millones.
Los visitantes extranjeros ascendieron un 6,4 %, hasta 1,9 millones, y ocuparon 4,5 millones de plazas hoteleras, un 4,5 % más con respecto a 2016.
En los primeros seis meses del año, todas las categorías hoteleras tuvieron un avance positivo, aunque este fue especialmente pronunciado en los hoteles de 4 y 5 estrellas, que contabilizaron un 13% más de viajeros y un 5,9% más de pernoctaciones.
En cuanto a las distintas regiones, todas se mostraron al alza en número de turistas y ocupación hotelera, y la ciudad de Buenos Aires, el Litoral y la Patagonia alcanzaron máximos históricos.
La región Litoral fue la de mayor crecimiento acumulado, un 23,2%; seguida de la Patagonia, con el 12,6%; Córdoba, con un 8,8%, y la capital, con el 7,3%.
El ministro de Turismo, Gustavo Santos, declaró en un comunicado que estas cifras son una «prueba contundente» de la «tendencia sostenida» de crecimiento del turismo, y de la consolidación del país como «destino regional».
El ministro apuntó a «la inversión en infraestructura, las mejoras en la conectividad aérea, el desarrollo de nuevos productos turísticos, las acciones innovadoras de promoción y de capacitación»como los «puntos clave» de los récords logrados.
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