Luego de más de cuatro meses, los sindicatos apostados en San Martín y Belgrano decidieron levantar su acampe.
Fue luego de someter a votación la iniciativa, que tuvo amplia mayoría (14 a favor, 6 en contra y 2 abstenciones) entre los delegados que sufragaron.
Cerca de diez camiones de la Municipalidad fueron necesarios para remover la enorme cantidad de escombros, palets y tarimas que sirvieron de refugio para la «resistencia gremial».

El polémico acampe era foco de críticas no sólo por parte del Ejecutivo provincial y municipal, sino también de los ciudadanos, que vieron coartado su derecho a transitar libremente por la ciudad.
El objetivo del acampe, frustrado
Los sindicatos decidieron retirarse de San Martín y Belgrano sin lograr ninguno de los propósitos que en un principio buscaron.
Además, con el correr de los meses fueron perdiendo apoyo de sus colegas y hoy el SUTEF era el único gremio reconocido por el Ministerio de Trabajo que se mantenía en pie.
Días atrás, el ministro de Educación de la provincia, Diego Romero, había informado que sólo retomaría paritarias con el sindicato docente si se levantaban las medidas de fuerza.
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