En diversas localidades del país, ya es ley el descanso dominical que obliga a los supermercados a cerrar sus puertas los domingos y brindar así la posibilidad de que los trabajadores puedan pasar más tiempo en familia.
Sin embargo, en Tierra del Fuego y en Río Grande en particular, la normativa parece difícil de aplicar ante la resistencia de los propios trabajadores.
Los domingos, un respiro al bolsillo
«Los trabajadores no quieren cerrar los domingos», dijo el secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio, Daniel Rivarola, a Radio Fueguina.
Además, explicó que algunos trabajadores le transmitieron su inquietud ante la posibilidad de que finalmente la ley de aplique, manifestando que el dinero obtenido por trabajar los domingos significa «un buen número», a veces destinado a, por ejemplo, pagar las tarjetas de crédito.
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