El intendente de Río Grande, Martín Perez, presentó formalmente ante el Concejo Deliberante el proyecto de presupuesto municipal para 2027, que prevé recursos y gastos por $239.505 millones y representa un crecimiento del 21,7% respecto de este año.
La propuesta fue elaborada bajo una pauta inflacionaria cercana al 21% y, según explicó, busca preservar el funcionamiento del Municipio, sostener los servicios esenciales y reforzar la asistencia frente a una situación social que calificó como “alarmante”.
Durante su exposición ante los concejales, Perez describió un escenario condicionado por la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de las demandas sociales. “Lamentablemente lo padecemos todos los días, lo vivimos, sufrimos en carne propia las consecuencias de esta política económica en nuestro municipio”, afirmó, al señalar que creció “exponencialmente” la atención social. Frente a ese panorama, explicó que la decisión fue “priorizar el orden en nuestras cuentas y sostener sobre todo los servicios municipales de nuestra ciudad”.
Uno de los principales capítulos será la obra pública. Pese a la interrupción de programas nacionales, el Ejecutivo proyecta destinar casi $20.000 millones, alrededor del 10% del presupuesto, distribuidos en 37 intervenciones.
Perez reconoció que el esfuerzo resulta limitado frente a las necesidades existentes: “Claramente no es suficiente, sabemos que no es suficiente, sabemos que hay demandas en los barrios”, pero aseguró que se intentará “llegar a atender las demandas y las necesidades de todos los barrios de la ciudad”. Entre las prioridades aparecen obras viales, trabajos de ordenamiento territorial y consolidación de suelo, además de la finalización de la urbanización de Chacra 12, que permitirá disponer de más de 600 lotes con servicios.
Salud y servicios
La salud municipal tendrá una asignación cercana a los $18.000 millones, equivalente aproximadamente al 9% del presupuesto. El intendente recordó que la ciudad pasó de siete dispositivos sanitarios en 2019 a 15 actualmente, una estructura que consideró particularmente necesaria porque muchas personas que perdieron su empleo también dejaron de contar con obra social. Dentro de esa inversión, la red de atención y prevención primaria demandará unos $2.000 millones y el Centro de Especialidades Médicas alrededor de $700 millones.
La asistencia alimentaria, en tanto, superará los $6.000 millones y tendrá un incremento aproximado del 43%. Allí se incluyen también programas vinculados con personas mayores, trayectorias educativas, cuidado de las infancias y otras políticas sociales.
A esto se suma el sostenimiento de servicios básicos: unos $34.000 millones estarán destinados a limpieza, recolección y disposición final de residuos, mientras que más de $5.000 millones serán destinados al transporte público.
Sobre este último punto, Perez remarcó que el Municipio mantendrá subsidios y gratuidades pese a la eliminación del aporte nacional y señaló que “hoy el boleto real del colectivo está casi 4.000 pesos, o tal vez supera ese valor”.
Otro servicio que tendrá fuerte incidencia será la producción de agua potable, con una inversión prevista de $4.500 millones. Perez destacó que Río Grande es el único municipio fueguino que tiene bajo su responsabilidad la potabilización y administración del agua y su disposición final, mientras enfrenta un fuerte incremento de los insumos necesarios para prestar el servicio.
Coparticipación adeudada
La advertencia más significativa de la presentación estuvo vinculada con la coparticipación. “Estamos hoy en una situación muy delicada desde el punto de vista del atraso de los recursos de coparticipación que le corresponden a los vecinos de nuestra ciudad”, planteó el intendente. Al 31 de agosto, precisó, “la deuda de coparticipación ha alcanzado 16.119,4 millones de pesos” y esa deuda “se triplicó desde diciembre de 2024 a la fecha”.
El problema adquiere especial relevancia para las cuentas municipales porque las coparticipaciones nacionales y provinciales representan el 80% del financiamiento previsto para 2027. “Nosotros necesitamos que esa deuda se regularice”, sostuvo Perez, quien reclamó previsibilidad para administrar los recursos, sostener servicios y corregir deficiencias.
Aclaró, no obstante, que pretende evitar una confrontación institucional: “Saben muy bien que siempre estoy dispuesto a sentarme en una mesa a dialogar y tratar de corregir este inconveniente que tiene nuestra ciudad”.
En materia tributaria, el proyecto incorpora una bonificación del 60% sobre la unidad fiscal, superior a la aplicada anteriormente. “Hemos tomado la decisión de presentar este proyecto de presupuesto con bonificación de la unidad fiscal superior a lo que hemos venido proyectando en los años anteriores”, explicó. Además, el Municipio anunciará un plan para que cerca de 10.000 contribuyentes con deudas puedan regularizarlas en 12 cuotas sin interés y sin necesidad de utilizar tarjeta de crédito.
También habrá un beneficio específico para quienes mantienen sus obligaciones al día. Perez anunció una bonificación del 30% para los contribuyentes cumplidores, que alcanzaría a unos 17.300 vecinos durante 2027.
Al dejar formalmente presentado el proyecto, el intendente pidió que el debate permita introducir correcciones y alcanzar consensos. “Esto es simplemente un proyecto, un borrador que vamos a presentar hoy con la idea general, la idea de ciudad que tenemos”, expresó, antes de convocar al cuerpo deliberativo a “encontrar puntos de coincidencia”, porque, consideró, es lo que reclama una comunidad atravesada por crecientes dificultades sociales.
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