No pasaba de ser un “código 4”, lo que en la jerga policial significa choque sin heridos. Pero terminó en escándalo y detención debido al estado de embriaguez de algunos de sus protagonistas.
El choque ocurrió después de las 22 horas del jueves en la peligrosa intersección de Moyano y Forgacs.
La fría crónica policial indica que un Toyota Celica que circulaba por Moyano embistió a una camioneta Renault Kangoo que, llegando por Forgacs, no respetó la prioridad de paso del primero. No se registraron lesionados.
Al llegar los efectivos de seguridad se abocaron a realizar los pertinentes tests de alcoholemia a los protagonistas, comprobando que ambos ocupantes de la Kangoo (que ya evidenciaban cierto aliento etílico) daban niveles cuatro veces superiores a los permitidos.
La chapa no alcanzó
Tras la orden de secuestro de la camioneta (como mandan las ordenanzas), el chofer del vehículo (que se presentó como turista llegado de Buenos Aires y amigo del futbolista de Boca Juniors y de la Selección Nacional, Carlos Tevez), pretendió resistir la medida, tornándose su actitud por momentos violentas.
En el marco de la discusión, alegó que no debían tomar medidas en su contra por cuanto estaban los policías frente a un personaje importante que llegaba a Río Grande para buscar talentos y que, además almorzaba todos los jueves con Carlos Tevez.
Nada de eso convenció a los policías que, finalmente y en virtud de la actitud violenta del infractor, decidieron detenerlo, probablemente para que termine de relatarles en la Comisaría Primera sus aventuras con el famoso Carlitos.

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