El periódico «New York Post” aseguró que Marina tendría planeado reunirse personalmente con los potenciales compradores en Ginebra para negociar la venta del retrato Portrait de femme (Olga) (59 millones de dólares), Maternité (53 millones), Femme à la Mandoline (59 millones), además de La Californie y otras obras y así hasta llegar a los 285 millones de dólares.
La decisión de la descendiente de Pablo Picasso de rematar la valiosa herencia de su abuelo sería una manera de dejar atrás un legado que siempre aseguró que le fue dado sin amor.
Más de 400 pinturas y más de 7.000 dibujos, esculturas y grabados de Picasso fueron heredados por Marina. Regularmente, vende alguna de las obras de su colección para financiar acciones filantrópicas y antitaurinas.

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