El Papa profundizó los cambios en la Iglesia católica con la designación de 20 nuevos integrantes del Colegio Cardenalicio, el órgano encargado de asesorar al Sumo Pontífice en el gobierno del Vaticano. Los nuevos purpurados se darán en el consistorio convocado para los próximos 14 y 15 de febrero, cuando se abordará la situación de la reforma de la Curia romana.
De los 20 elegidos, 15 tienen menos de 80 años, mientras que los cinco restantes ocupan puestos eméritos y entre ellos se encuentra el argentino Luis Héctor Villalba, retirado por límites de edad en 2011 y muy amigo de Francisco. Sólo aquellos que tengan menos de 80 serán considerados «electores» y podrán votar cuando sea necesario elegir al Papa que sucederá a Francisco.
Monseñor Villalba nació en Buenos Aires el 11 de octubre de 1934 y fue ordenado sacerdote el 24 de septiembre de 1960. Elegido obispo auxiliar de Buenos Aires el 20 de octubre de 1984 por Juan Pablo II, fue trasladado como obispo diocesano de San Martín el 16 de julio de 1991 y promovido a la sede arzobispal de Tucumán el 8 de julio de 1999.
Renunció por edad en junio de 2011 y fue sucedido en la sede episcopal tucumana por monseñor Alfredo Zecca. Integra la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y otras Religiones.
Villalba vive con su hermana mayor, oficia todos los días la misa y dicta seminarios para el clero en ciudades tucumanas y del norte argentino.
El año pasado, el argentino Mario Poli había sido elegido cardenal.

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