Desde el año próximo los productores de uvas deberán usar obligatoriamente la “Tarjeta del Viñatero», una especie de DNI que deberán tener todos los propietarios de producciones vitícolas de la Argentina.
El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), Guillermo García mantuvo reuniones con los productores vitícolas para informarles de la importancia de esta herramienta que facilitará el control y la fiscalización detallada de las características de cada viñedo. La Tarjeta del Viñatero será el nuevo documento de identidad del viñedo y su uso será obligatorio a partir de la cosecha 2015.
En el marco de esos encuentros y para promocionar y difundir esta tarjeta, García se entrevistó con viñateros y bodegueros de Cafayate (Salta), San Juan y en Mendoza visitó Medrano, San Martín, La Dormida, San Rafael, General Alvear. En las próximas semanas viajará al Valle de Uco, también en Mendoza, la Patagonia y La Rioja.
La tarjeta está compuesta de tres elementos: la tarjeta Madre, las obleas complementaras de movimiento de Uva y un software integrado con las bases de datos del INV. La tarjeta madre contiene los datos del viñatero y la información de su viñedo registrada en el INV (datos del propietario, superficie, variedades que lo componen, sistema de conducción, año de implantación, etc.)
Por su parte las obleas permiten controlar el transporte de la uva, consignando un número único de identificación, el número de viñedo y la variedad de uva que se está remitiendo en ese viaje. Cuenta con dos partes: una identificada con la leyenda viñedo y la otra con la palabra bodega.
Este instrumento será de uso obligatorio a partir de la cosecha de uvas del próximo año y desde el INV se aclaró que no es un método de control nuevo sino que se busca perfeccionar los existentes. En ese sentido se precisó que conlleva una simplificación administrativa, inmediatez y transparencia para todos los productores y mejora la competitividad. «Se trata de un avance en los instrumentos de control que generan beneficios para las partes involucradas de la industria vitivinícola argentina tanto productores como bodegueros», indicó García.
El organismo remarcó que para poder retirar la tarjeta los productores deben acercarse a la delegación del INV que les corresponda e informar de cualquier modificación o cambio hecho en sus viñedos como erradicación, implantación, injertos, entre otros para evitar demoras en la época de cosecha.

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