
Autoridades del Banco de Tierra del Fuego denunciaron hoy amenazas contra la entidad y contra uno de sus directivos.
El hecho motivó la suspensión de la atención al público este miércoles y nuevamente hoy jueves, en virtud de que se registraron llamados telefónicos amenazantes que advertían acerca de la existencia de un supuesto artefacto explosivo en la sede de la entidad ubicada en San Martín y 9 de Julio, en Río Grande.
El gerente de la entidad, José Luis Bruna, se presentó ante la fiscalía del doctor Lopez Uribe, donde quedó radicada la denuncia correspondiente. Según sus manifestaciones, se recibieron llamados en la línea telefónica de la entidad, y en al menos dos oportunidades una voz anónima advertía acerca del supuesto ataque, por lo cual el banco debió ser escrupulosamente inspeccionado por personal especializado de la Policía Provincial, en tanto se debieron suspender las actividades normales de la entidad durante al menos una hora en cada ocasión.
Pero el denunciante habría declarado también que las amenazas alcanzaban a uno de los directivos en particular y a su grupo familiar, por lo que se descartó en principio la teoría de que sólo se tratara de la acción de un bromista.
Vale subrayar que en los últimos días se han producido daños menores intencionales contra el edificio, en las que resultaron perjudicados el frente de un cajero automático y una de las puertas principales de acceso al local.

Comentarios