
Cientìficos que se encontraban trabajando en el pueblo de Hallaton, Inglaterra, encontraron dos esqueletos de más de 700 años de antigüedad. Aunque con una particularidad: estaban agarrados de las manos, según afirmaron los arqueólogos de la Universidad de Leiscester.
Los esqueletos fueron desenterrados en una colina donde había una capilla y un cementerio en el siglo XIV. En los últimos cuatro años, los arqueólogos ingleses hallaron un total de once esqueletos en el sitio.
En la Edad Media, el pueblo de Hallaton era un lugar de peregrinación. Los arqueólogos creen que la pareja pudo haber sido enterrada cerca de la capilla del cementerio porque era un lugar reservado para los viajeros. Sin embargo, otra de las hipótesis que manejan es que se les podría haber negado un entierro en la iglesia principal por enfermos, como lo sugiere la presencia de un cuerpo con las rodillas dobladas, probablemente debido a una condición médica.
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