El secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), Gerónimo Venegas, se sumó ayer al polémico pronóstico que el jueves realizó el líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, sobre un fin de año conflictivo: «No sé si estallido es la palabra, pero la gente cuando llegan las fiestas, sabemos lo que pasa», advirtió el sindicalista y abonó la teoría del agite social que denunció el gobierno nacional. Tal fue el eco que produjeron las palabras de los gremialistas que el fiscal federal de Mar del Plata, Pablo Larriera, decidió ayer citar a declarar a Barrionuevo como testigo en una causa en la que investiga el acuartelamiento de policías y los saqueos de comercios que sacudieron a la ciudad balnearia el 8 y 9 de diciembre pasado. «Pareciera tener conocimiento de las cuestiones que hacen al objeto de nuestra investigación», informó el procurador a Tiempo Argentino.
«Hoy manejamos unas cifras muy altas de pobreza que generan los problemas sociales que están a la vista. Todo esto hace pensar que va a ser un año difícil, que va a haber mucha conflictividad social de los trabajadores», aseguró ayer Gerónimo «Momo» Venegas al sitio Infocielo. Previamente había adelantado que cuando se avecinan las fiestas de fin de año «sabemos lo que pasa».
Sus afirmaciones coincidieron con las que efectuó el líder de los gastronómicos, el jueves pasado, cuando dio a entender que se iba producir un estallido social: «La presidenta dijo que si la inflación llegaba al 25% estallaba la Argentina y vamos a estar en 40% de inflación», por lo que argumentó que «la que preanunció lo que viene es la propia presidenta». «No es que uno meta más miedo. Cuanto más pronto el 2015 mejor. El tiempo político, de los políticos, no es el tiempo nuestro», había afirmado Barrionuevo además de augurar que «los conflictos se van a acelerar».

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