
Sucedió en horas de la tarde de éste sábado en un comercio ubicado en la avenida San Martin al 200 y dedicado a la venta de camperas. Una mujer fue sorprendida por los empleados cuando guardaba elementos entre sus ropas. Los cómplices escaparon.
Una mujer fue observada cuando se guardaba una camisa, allí los empleados comenzaron a llamar a la policía, mientras esto ocurría otro empleado cerró las puertas del negocio, pero alcanzó a salir una persona.
La policía puso en conocimiento del ilícito al Juez de feria, quien ordenó la requisa de la mujer, el traslado a la comisaria, la lectura de derechos y garantías, posteriormente la liberación.
El hecho ocurrió a las 18:30 horas y la diligencia policial y judicial duró dos horas, es decir que el comercio mientras esto sucedía estuvo cerrado y sin vender.
En esta situación quien fue más perjudicado fue el comercio y no quien robó la prenda de vestir.
Comentarios