
Finalmente, y en sintonía con la información que había adelantado Clarín, la automotriz Peugeot-Citroën Argentina (PSA) suprimió un turno de producción y suspendió a casi mil operarios por tiempo indeterminado.
Así lo confirmaron hoy fuentes de la empresa, quienes explicaron que la decisión está estrechamente vinculado a la crisis que atraviesa el sector por la caída de ventas y exportaciones.
La medida se implementó el lunes «para adecuar el stock de producción por la caída (en las ventas) de los cuatro primeros meses» y en la semana podría reverse, indicaron voceros de PSA, aunque por el momento, no se ha establecido hasta cuándo continuarán las suspensiones.
La compañía se comprometió a pagar el 65 % de los salarios de los operarios de la planta bonaerense de Villa Bosch afectados por el «recorte». En este marco, la firma argumentó que la posibilidad de suspender empleados ya se venía analizando desde principio de año.
La Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM) propuso a los directivos de PSA absorber unos 600 operarios suspendidos en el marco de un programa de capacitación y formación, a cambio de que la terminal se haga cargo del pago de los sueldos.
La fábrica de camiones Iveco extendió por su parte por otros seis días la paralización de su producción, con la consiguiente suspensión de sus 600 operarios.
La venta de autos cero kilómetro cayó en abril un 35 %, en comparación con igual período de 2013, según informó la Asociación de Concesionarios (ACARA). El descenso de las ventas alcanzó un 18 % en el primer cuatrimestre. El año pasado se registró un récord histórico de venta de autos en Argentina, con 955.000 unidades.
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