
El coche se compone de cuatro motores orbitales y 256 pistones. Diseñado para parecerse al clásico Hot Rod, lo fabricaron en Rumania pero desde entonces lo han enviado a Melbourne, Australia, donde vive Sammartino. Lo han probado en la calle y funciona, como se ve en el vídeo, pero reconocen que lo conducen lento y con cuidado, no vaya a ser que se produzca una explosión masiva de miles de piezas. Para los fans del Lego, fascinante.
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