
Dejar de fumar, bajar de peso, hacer gimnasia, retomar los estudios… son algunas de las promesas más frecuentes que nos hacemos a nosotros mismos a principios de año y asó lo muestran las respuestas de los lectores a la consulta de Infobae.
“Este año me propuse adelgazar y lo voy a lograr”, avisó Naty Trabazzo y Claudia Ferrara escribió: “Este año mi meta es bajar de peso!!!”. “Yo me propuse dejar de comerme las uñas y empezar algún deporte, dijo Arturo Blas, que enseguida avisó: “Lo segundo ya sé que no lo voy a cumplir”. Carolina Marconetto avisó que dejará de fumar el lunes y que también quiere bajar los 2 kilos de más que dice tener. “Recibirme!!!”, fue el deseo de Fabricio N. Peralta Giovannini y de Florencia Guido.
Otros, como Renzo Zamora, Marcela Agnoletti, Ana Dolores Rossini, Flavia Lopez, Blanca Balbuena y muchos más, se proponen algo tan ambicioso como “ser felices”. Y no faltó quien dijo haberse propuesto “ser mejor persona”,
Alejandro Carlos Font, dice no proponerse “nada, y que la vida fluya”, mientras que otros se muestran escépticos, como Paula Elisa que cree que no tienen sentido estas resoluciones porque “nadie las cumple”. “Yo no prometo nada porque después no cumplo”, coincide Naty Pantera Carp.
¿Por qué cuesta tanto cumplir con estas metas que nos fijamos a comienzos de año? El hecho de que se repitan año a año es una prueba de nuestro fracaso.
“Pensamos que cada nuevo año es una buena oportunidad para producir algunos cambios y tomar esas decisiones que veníamos postergando, pero muchas veces quedan como declaraciones de buenos deseos y nos resulta difícil cumplir con estas intenciones por más buenas que sean”, dijo a Infobae la doctora Estela Allam, psicoanalista y miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina.
Según un estudio de la Universidad de Hertfordshire (citado por la revista Slate), hecho con 3000 voluntarios, sólo 12% cumple con los buenos propósitos que se ha fijado. Por ejemplo, de todos los que prometieron dejar de fumar el 31 de diciembre, más del 70% fracasó. Y el mismo porcentaje falló en adelgazar.
De acuerdo a este estudio, los varones son más ambiciosos a la hora de fijarse objetivos. Y ésa sería una de las causas del fracaso: la falta de realismo en sus metas. Las mujeres, por su parte, tienden a mantener en secreto sus resoluciones de año nuevo y eso, de acuerdo a los expertos que realizaron el estudio las priva del apoyo de su entorno.
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