
(Buenos Aires, junio 14 de 2011/Télam) – La Argentina está más cerca de ser libre de humo. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner promulgó ayer la ley antitabaco, que prohíbe fumar en ambientes públicos cerrados y lugares de trabajo, y que regula la venta y publicidad de cigarrillos. “Estamos ante un hecho histórico”, señaló la mandataria sobre la norma que fue sancionada en el Congreso el 1° de junio y por la cual no se podrá fumar en bares, restaurantes, boliches, bingos, teatros y cines, además de dependencias públicas y otros ambientes cerrados.
La ley también establece fuertes restricciones a los fabricantes: les obliga a incluir imágenes y mensajes que alerten sobre los efectos que causa el cigarrillo, como por ejemplo “fumar causa cáncer”; y tampoco podrán utilizar expresiones como “light”, “suaves” u “otras que creen la falsa impresión de que un producto con tabaco es menos nocivo que otro”. En ese sentido, la Presidenta señaló que esta ley no va a afectar la producción de tabaco en la Argentina porque “éste se exporta, no se perderá ningún puesto de trabajo”.
Cristina contó que llegó a fumar dos atados por día, dijo por primera vez que perdió un bebé después de concebir a Máximo y avisó que no fuma desde el 31 de diciembre de 1988.