
Fuentes confiables del programa que lucha contra esta enfermedad, aseguraron que existen personas que concurren “solamente para quitarse la duda”, porque saben que de confirmarse la positividad serán informados por los expertos.
De acuerdo con la información suministrada, se trata en general de jóvenes que han vivido situaciones de riesgo de contagio del HIV (relaciones sexuales inseguras por ejemplo), y que no se atreven a hacerse un análisis de sangre o acercarse a los hospitales públicos para efectuarse el test gratuito.
Desde el programa calificaron de “irresponsable” la actitud de estas personas y aseguraron que desconocen el peligro al que exponen a los pacientes que posteriormente serán transfundidos.
Aclararon que para aprobar la sangre, un donante debe atravesar por una serie de pruebas, entre ellas un cuestionario de 38 preguntas y luego las pruebas de laboratorio para descartar hepatitis B, C Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), sífilis, Chagas, brucelosis, virus del HTLV, y análisis de PCR, HIV, HCV y HBV.
En el cuestionario que se realiza al donante de sangre, recomendado por la OPS y OMS en agosto de 1999 (Montevideo), se le advierte a la persona que “no necesita donar sangre para saber si tiene serología positiva para el sida”.
Precisamente en el interrogatorio que se efectúa se incluye la siguiente pregunta: ¿Dona Ud. sangre solamente para que se le haga el análisis de sida? “Se espera que las respuestas sean verdaderas para eliminar los indicadores relacionados con el período llamado de ventana.
Se denomina así, “al tiempo que transcurre entre el momento del contagio de una enfermedad y la posibilidad de su detección con un análisis de sangre. Este período puede extenderse a veces hasta 1 año (VIH, hepatitis B y C), Los síntomas pasan inadvertidos y el individuo se siente sano, y en condiciones de donar sangre, pero puede contagiar la enfermedad”.
Por esta razón, los bancos de sangre no sólo se confían en los análisis, sino que se debe interrogar exhaustivamente a los donantes sobre eventuales riesgos de contagio, comportamiento o situaciones de riesgo que pudieran haber tenido. “Esta es la causa por la cual en los bancos de sangre se deben hacer tantas preguntas, algunas muy personales. El objetivo es evitar que donen sangre personas que podrían estar en período de ventana”, indica la información suministrada al futuro donante.
Y aclaran que “la única finalidad de tanto cuidado es preservar la salud de quienes van a recibir su sangre, puesto que son adultos o niños en estado crítico de salud a quienes la transfusión de sangre les debe salvar la vida y no perjudicarlos”.