
En declaraciones a TyC Sports, el jugador contó que en el club italiano decidió no contratarlo por una supuesta malformación congénita en su corazón.
Al respecto, Monzón sostuvo que «se dijeron muchas cosas sobre mi salud que no son ciertas. Me hice todos los estudios necesarios y salieron perfectos».
«La gente del Udinese no cumplió con su palabra y vuelvo tranquilo sabiendo que estoy bien», añadió el ex Betis y campeón olímpico en Beijing 2008 con el seleccionado argentino.
En ese sentido y al referirse a su reincorporación al equipo que conduce Claudio Borghi, Monzón afirmó: «Tengo ganas de llegar y empezar a entrenar porque no lo pude hacer con esto del Udinese que se portaron muy mal conmigo y me hicieron perder el tiempo».
Afirmó además que no estará disponible para el próximo compromiso de Boca frente a Vélez por la cuarta fecha del Apertura 2010 pero se pondrá a punto para estar disponible «lo antes posible para ayudar a salir de este momento».