·

Nadal abandonó y Del Potro vuelve a ser finalista del US Open

Allí, en la Gran Manzana, donde también tocaron lo más alto Vilas y Sabatini, Del Potro va por otro gran golpe.

Podría ser Roland Garros, por la tradición argentina en las canchas de polvo de ladrillo. Era la cita obligada, donde los nuestros tendrían mayores chances de coronarse en un Grand Slam. Así ocurrió conGuillermo Vilas primero, luego con la histórica final Coria-Gaudio.

Pero entre los cuatro capítulos que componen la más codiciada presa en el tenis mundial, el Campeonato Abierto de los Estados Unidos (US Open) ha logrado idéntico –o mayor- predicamento entre las estrellas del tenis argentino.

Y eso no cambió, a pesar de que en un principio le costaba la transición de las canchas lentas a las duras, como el Open se transformó en 1978.

También allí Vilas fue pionero, con su triunfo ante Connors en la épica final del 77, la marcó su definitiva consagración. Era, al mismo tiempo, la despedida del Open del territorio de Forest Hills y de las canchas de arcilla.

Guillermo Vilas en el torneo de Forest Hill en 1977. (AP/Archivo)

Guillermo Vilas en el torneo de Forest Hill en 1977. (AP/Archivo)

Trasladado el torneo al nuevo complejo de Flushing Meadows, la velocidad y potencia de otros nombres –Connors y McEnroe, por aquella época- le cerraban el camino a un nuevo título, aunque se acercó en el 82.

Nueva York, por ese y otros motivos (como la semifinal del Masters ante el mismo Jimbo en enero del 78), le atesora a Vilas los mejores recuerdos de su campaña. Había fijado allí una de sus residencias, lo atrapaba la atmósfera de la ciudad, un buen número de amigos y uno –mayor, inmenso- de admiradores.

Esa idolatría se trasladó a Gaby Sabatini, cuando irrumpió a mediados de los 80. Uno de sus infaltables duelos con Steffi Graf fue en esas canchas, en la final del Open del 88. Y si en ese momento la alemana era invencible, dos años más tarde se revirtió la historia.

Sabatini y el trofeo del US Open que obtuvo en 1990.

Sabatini y el trofeo del US Open que obtuvo en 1990.

También sobre las losas de cemento de Flushing Meadows, Gabriela Beatriz Sabatini conquistó su primer y único súper torneo, cuando se despedía el verano del 90. Dos Masters en el vecino Madison Square Garden se incorporaron a su colección triunfal.

No es casual, entonces, que Juan Martín del Potro haya heredado esa gloria tenística. Ganó el Open ante Roger Federer, nueve años atrás. Sólo lesiones, operaciones y largas interrupciones en su campaña, le impidieron una escalada mayor desde entonces.

El 2009 histórico de Del Potro en Flushing Meadows.

El 2009 histórico de Del Potro en Flushing Meadows.

Pero hace doce meses, cuando volvió a batir al suizo en una de las preliminares, confirmó que estas canchas duras, este “clima” único que ofrece el estadio neoyorquino y su propio espíritu competidor son el sitio ideal para su juego.

Del Potro, nuevamente finalista en Nueva York, otra vez al borde del sueño cumbre.