El análisis de los indicadores demográficos y sanitarios correspondientes a 2024 muestra que Tierra del Fuego ocupa una posición particular dentro del panorama nacional, con niveles de natalidad bajos, crecimiento natural moderado y algunos indicadores sensibles que se ubican por encima del promedio argentino.
De acuerdo con el Anuario de Estadísticas Vitales elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS), la provincia registró una tasa bruta de natalidad de 6,9 por mil habitantes, una de las más reducidas del país. Ese valor se encuentra por debajo del promedio nacional y confirma una tendencia sostenida en los distritos con menor volumen poblacional y mayor transición demográfica.
El propio informe recuerda que “la tasa bruta de natalidad relaciona todos los nacimientos acaecidos en una población dada con la población total” y que constituye “un índice de la velocidad relativa con que aumenta la población mediante los nacimientos”. Este indicador permite dimensionar el ritmo de crecimiento natural, que en el caso fueguino resulta moderado en comparación con provincias del norte argentino que exhiben tasas más altas.
En materia de mortalidad general, Tierra del Fuego muestra valores relativamente contenidos, pero el indicador que introduce mayor contraste es la mortalidad infantil. Según el anuario, este índice se ubica por encima del promedio nacional, una diferencia que adquiere relevancia dado que se trata de uno de los parámetros más utilizados para evaluar condiciones sanitarias y sociales.
El documento subraya que “la tasa de mortalidad infantil relaciona las defunciones de menores de un año acaecidas durante un año y el número de nacidos vivos registrados en el transcurso del mismo año” y la define como “uno de los indicadores más importantes para la planificación y programación de actividades en salud”. En ese contexto, las variaciones entre jurisdicciones suelen interpretarse a la luz de factores múltiples, desde condiciones socioeconómicas hasta características del sistema sanitario.
Otro dato relevante es la ausencia de defunciones maternas registradas en el período analizado, un resultado que, si bien puede estar influido por el tamaño de la población y la baja cantidad absoluta de nacimientos, constituye un indicador favorable dentro del conjunto de variables observadas.
El informe también advierte que los resultados sanitarios deben analizarse considerando que “los resultados son función” tanto del nivel de riesgo poblacional como del funcionamiento del sistema de salud, factores que interactúan de manera diferente en cada jurisdicción.
En términos generales, la situación de Tierra del Fuego refleja un perfil demográfico propio de provincias con baja densidad poblacional y menor volumen de nacimientos, pero con indicadores que muestran contrastes respecto del promedio nacional.
La combinación de natalidad reducida, crecimiento natural acotado y mortalidad infantil relativamente elevada configura un escenario que, según los especialistas, requiere atención, interpretaciones cuidadosas y seguimiento sostenido en el tiempo.
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