Los incendios forestales que afectan a la cordillera de Chubut continúan fuera de control y mantienen en alerta a poblaciones cercanas, mientras cientos de brigadistas trabajan desde hace semanas para proteger viviendas, animales y áreas naturales, en un escenario agravado por el viento y las altas temperaturas.
Las llamas, que en algunos sectores superan los 50 metros de altura, avanzan con rapidez impulsadas por ráfagas que alcanzaron los 50 km/h y temperaturas cercanas a los 28° C. Esta combinación generó un comportamiento extremo del fuego y obligó a priorizar la defensa de las comunidades por sobre las tareas de contención directa del incendio.
Desde la Agencia Federal de Emergencias (AFE) confirmaron que, ante las condiciones adversas, los equipos en tierra debieron replegarse en distintos momentos y concentrarse en la protección de zonas habitadas. “El objetivo principal pasó a ser resguardar a las poblaciones cercanas. El fuego sigue avanzando sin control”, señalaron, al tiempo que destacaron la importancia de preservar el ecosistema afectado.
En el combate del siniestro participan brigadistas de varias provincias argentinas y contingentes enviados por Chile, que se sumaron a las tareas por tierra. Los medios aéreos operan de manera intermitente y dependen estrictamente de breves ventanas de condiciones meteorológicas favorables, ya que la visibilidad suele verse reducida a cero por el humo.
Los focos activos se localizan en el brazo sur del Lago Menéndez y en los alrededores de los lagos Verde y Rivadavia. El avance del fuego llevó las llamas hasta zonas próximas a Cholila, una villa turística ubicada sobre el lago homónimo, y encendió las alertas ante un posible desplazamiento hacia Esquel.
Uno de los incendios se inició a comienzos de diciembre en el Parque Nacional Los Alerces, producto de una tormenta eléctrica. Si bien había sido contenido en una primera etapa, las altas temperaturas y la falta de vigilancia permitieron su reactivación con mayor intensidad.
Mientras tanto, los pobladores de la zona trabajan contrarreloj para poner a salvo a sus animales. “Perdimos mucho ganado y tratamos de rescatar lo poco que queda”, relató Hugo Huenelaf, quien aseguró que desde hace una semana se dedica de manera permanente al traslado de animales hacia áreas seguras.
El último informe de Parques Nacionales indicó que durante la mañana del lunes fue posible operar con medios aéreos en sectores como Lago Menéndez, Bahía Rosales, Laguna Froilán y Población Neira, aunque durante la tarde el fuego incrementó nuevamente su actividad.
De cara a las próximas horas, las expectativas están puestas en un leve descenso de la temperatura y posibles precipitaciones que podrían colaborar con el combate del incendio. No obstante, los pronósticos anticipan nuevas jornadas de calor intenso para miércoles y jueves, con máximas que podrían superar los 30 grados, lo que mantiene la preocupación en toda la región.
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