Una mayoría cualificada de países de la UE aprobó este viernes el acuerdo de libre comercio con el Mercosur, negociado desde hace más de 25 años y criticado por el sector agropecuario europeo y Francia, indicaron a AFP fuentes diplomáticas.
Con esta luz verde, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podrá viajar a Asunción para firmar el lunes el acuerdo comercial que vinculará al bloque con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Según informó la agencia AFP, la decisión salió adelante pese a la férrea oposición de Francia y a las protestas de agricultores en varios países europeos, en un giro político que expone tanto las tensiones internas del bloque como el peso del nuevo escenario geopolítico global.
La clave estuvo en Roma. Italia, que en diciembre se había alineado con Emmanuel Macron para forzar un nuevo aplazamiento, cambió su postura a último momento y votó a favor tras una serie de concesiones ofrecidas por la Comisión Europea al sector agrícola.
El respaldo del gobierno de Giorgia Meloni resultó decisivo para destrabar el acuerdo, que ahora crea un mercado de casi 700 millones de habitantes y promete una fuerte reducción de aranceles a ambos lados del Atlántico.
Según fuentes europeas, Bruselas puso sobre la mesa esta misma semana un paquete de medidas para abaratar los fertilizantes y ofreció adelantar a 2028 el pago de hasta 45.000 millones de euros de la Política Agraria Común correspondientes al período 2028-2035. No se trata de fondos nuevos, pero fue suficiente para que Italia se diera por satisfecha y levantara el bloqueo.
Francia, en cambio, se mantuvo firme en el rechazo. Macron volvió a oponerse al considerar insuficientes las concesiones y dejó en claro que su prioridad sigue siendo la protección del sector cárnico francés.
“Pese a los avances indiscutibles, debe constatarse un rechazo político unánime al acuerdo”, señaló el presidente galo en un comunicado difundido el jueves por la noche, en el que confirmó el voto negativo de París.
También se opusieron Polonia, Hungría, Bélgica, Irlanda y Austria, aunque sin alcanzar la minoría de bloqueo necesaria para frenar el pacto.
Los beneficios del histórico acuerdo entre Mercosur y UE
El resultado fue leído en Bruselas como una victoria política para el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y para el canciller alemán, Friedrich Merz, los principales impulsores del acuerdo en los últimos meses. Ambos lo consideran una prioridad estratégica para abrir nuevos mercados, compensar la suba de aranceles impulsada por Donald Trump y reducir la dependencia europea de China en insumos críticos como las tierras raras.
La aprobación llega además en un contexto internacional especialmente convulso, marcado por la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y por un reordenamiento acelerado de alianzas comerciales.
Con el aval de los Estados miembros, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tiene ahora vía libre para viajar a Paraguay -presidencia pro tempore del Mercosur- y firmar el acuerdo, que todavía deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo.
El tratado prevé el canje de carne vacuna y productos agrícolas latinoamericanos por automóviles, maquinaria y bienes industriales europeos.
Según la Comisión, permitirá a los exportadores de la UE ahorrar unos 4.000 millones de euros anuales en aranceles y podría incrementar hasta un 39% las exportaciones europeas al Mercosur, alcanzando los 49.000 millones de euros por año y sosteniendo más de 440.000 empleos.
En concreto, se eliminarán o reducirán los actuales aranceles “prohibitivos” que aplica el Mercosur a productos industriales clave: 35% para automóviles, entre 14% y 20% para maquinaria y hasta 14% para productos farmacéuticos.
Bruselas también asegura que el acuerdo permitirá aumentar un 50% las exportaciones agroalimentarias europeas al bloque sudamericano, gracias a rebajas en productos como vinos y licores, chocolate y aceite de oliva.
Para contener el impacto en los sectores más sensibles, la UE incorporó mecanismos de protección específicos.
El pacto incluye un sistema de vigilancia y alerta temprana para carne vacuna, pollo, arroz y azúcar, que permitiría reintroducir aranceles ante aumentos bruscos de importaciones. Además, se protegerán 344 indicaciones geográficas europeas frente a imitaciones.
((Fuente: economis.com.ar)
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