A última hora de este viernes, el juez de Instrucción N° 1 del Distrito Judicial Norte, Dr. Daniel Cesari Hernández, ordenó dejar en libertad a dos de los sospechosos por el crimen del jubilado municipal Juan Carlos Lucena, quienes habían sido sindicados como «encubridores» del brutal homicidio.
Se trata de Alberto Torres y su hijastro Leandro Emanuel Acuña, quienes vivían en cercanías de donde fue ultimado el jubilado, en el barrio Textil.
A ambos se les había secuestrado prendas con sangre, que fueron enviadas a Buenos Aires para ser cotejadas, vía laboratorio, y comprobar si las muestras tenían alguna relación con Lucena.
Sin embargo, el juez Cesari confirmó ayer a ((La 97)) Radio Fueguina que «a partir del avance de la investigación se pudo modificar una de las decisiones» y puntualizó: «En el caso de los dos procesados, Torres y Acuña, ayer se recepcionaron resultados desde Buenos Aires con resultados negativos».
Cabe recordar que desde un primer momento ambos señalaron, en cada oportunidad posible, que esa sangre era ajena al hecho y que nada tenían que ver con el cobarde asesinato, lo que ahora puede ser confirmado científicamente.
De esta forma, solo quedan dos detenidos por el crimen de Juan Carlos Lucena: Facundo Oscar Mancilla, de 21 años y Eduardo Javier Acosta, de 24, quienes le habrían asestado las 7 puñaladas fatales al jubilado.
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