La iniciativa surgió a partir de la experiencia personal de Florencia Pérez, vecina de Río Grande y mamá de Simón, quien atravesó una leucemia refractaria y posteriormente recibió un trasplante de médula ósea. A partir de ese proceso, impulsó la creación de un programa municipal orientado a la detección precoz de leucemias y a la capacitación de donantes.
Durante una entrevista en ((La 97)) Radio Fueguina, Pérez explicó que el proyecto busca ampliar el conocimiento sobre estas enfermedades y facilitar el acceso al registro de potenciales donantes. “Este programa nace a partir de un proyecto que decido armar después de haber pasado por una enfermedad que todavía estamos transitando, un tratamiento de leucemia con mi hijo más chico, Simón”, relató.
La experiencia de su familia también le permitió conocer las dificultades que atraviesan quienes necesitan un trasplante sin contar con un familiar compatible. Según explicó, su hijo pudo acceder al procedimiento porque su hermano mayor, Joaquín, resultó compatible. “Él hoy está con vida gracias a tener un hermano 100% histoidéntico, que es casi imposible encontrar en las familias”, señaló.
A partir de esa situación, Pérez planteó la necesidad de aumentar la cantidad de personas incorporadas al registro nacional. “Saber que también en Argentina son muy pocos los donantes, me lleva a hacer esto, empezar por Río Grande, que es de donde nosotros somos, poder trabajar y que la gente sepa, que se concientice lo que es la donación de médula”, sostuvo.
Uno de los objetivos centrales del programa será capacitar al personal sanitario municipal junto con el INCUCAI, tanto para promover la donación como para detectar posibles casos de leucemia en forma temprana. En ese marco, Pérez destacó que también se apunta a trabajar en escuelas, colegios secundarios y universidades, donde existen potenciales donantes.
El sistema de incorporación al registro, además, busca simplificarse mediante la utilización de un hisopado bucal. “Lo que se quiere empezar a hacer acá es hacerlo por hisopado”, explicó, y agregó que para eso comenzará el trabajo conjunto con el INCUCAI y la capacitación de los equipos municipales.
La detección temprana de las leucemias ocupa otro lugar central dentro de la propuesta. Pérez recordó que en el caso de Simón el diagnóstico surgió luego de que una médica pediatra amiga de la familia advirtiera que el niño estaba pálido. “Esto fue un día, al otro día el laboratorio, al otro día el consultorio, al otro día el laboratorio y al otro día el resultado un viernes, donde nos dicen que vayamos con urgencia a la guardia porque había algo que estaba mal”, contó.
A partir de allí, el tratamiento incluyó distintas etapas y finalmente el trasplante, realizado el 26 de enero. Pérez destacó especialmente la importancia de contar con un donante compatible y relató que, después de meses de internación y tratamientos, Simón logró entrar en remisión. Actualmente continúa con controles y cuidados posteriores al trasplante.
La capacitación impulsada por el municipio contempla tanto la formación profesional como la promoción comunitaria. “Se va a empezar a capacitar a todo el personal médico del municipio con el INCUCAI, para ser promotores de la donación de médula ósea y captadores de donantes”, afirmó.
Para la vecina, el objetivo final es transformar su experiencia familiar en una herramienta de concientización. “Donar sangre es salvar vidas, no solamente salvas una, salvas varias. Y donar médula ósea es donar vida en vida”, expresó, al remarcar la necesidad de que más personas conozcan cómo funciona el sistema y puedan incorporarse al registro de donantes.
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