La venta de viviendas en Río Grande atraviesa un escenario particular: el exceso de propiedades disponibles generó una brecha de entre 15% y 20% entre el valor de tasación y el precio que finalmente convalida el mercado.
El fenómeno fue explicado el presidente del Colegio de Martilleros, Tasadores y Corredores de Río Grande, Mauricio Saavedra, durante una entrevista con ((La 97)) Radio Fueguina.
Según Saavedra, el origen de esta situación está estrechamente vinculado con el deterioro del mercado laboral y la salida de trabajadores de la ciudad. “Acá hay gente que se ha quedado sin trabajo, que ha ocupado lugares jerárquicos, sobre todo en las fábricas textiles, que han estado 15 o 20 años en la isla”, señaló.
El martillero explicó que muchos de esos trabajadores, pese a contar con experiencia y una trayectoria consolidada, no lograron reinsertarse en otras empresas de Río Grande. “De la noche a la mañana se encontraron con que no tenían trabajo y tampoco tenían lugar en las otras empresas donde puedan ocupar puestos para los cuales están preparados”, detalló.
Ante ese panorama, una de las alternativas adoptadas por numerosas familias fue regresar a sus lugares de origen y poner sus viviendas en venta. “Entonces deciden volver a su lugar de origen y poner la casa en venta, por eso es que está saturadísimo de propiedades en venta en Río Grande”, sostuvo Saavedra.
Cómo se determina el valor de una vivienda
En cuanto a las tasaciones, Saavedra remarcó que existen distintos factores que determinan el valor de un inmueble. “Todo es relativo porque vale la ubicación para tasar un inmueble”, explicó.
La evaluación contempla tanto el terreno como la superficie cubierta, considerando los metros cuadrados construidos, la mano de obra y los materiales utilizados. A partir de allí se obtiene un valor inicial que luego debe ajustarse según las condiciones del mercado.
“El paso del tiempo sufre una depreciación, y ahí surge un primer valor que es un valor matemático, y eso después se corrige con el mercado actual”, precisó.
Como ejemplo, planteó el caso de una vivienda ubicada en un barrio residencial. “Hoy una casa tipo, en un barrio residencial, si hablamos de 100.000 dólares, esa casa se va a estar vendiendo hoy en el mercado en 85.000”, ilustró.
De esta manera, la diferencia entre el valor teórico de una propiedad y el precio efectivo de venta puede alcanzar entre 15% y 20%. Saavedra atribuyó esa brecha principalmente al volumen de oferta, el contexto económico y las condiciones del financiamiento.
“Por la oferta que hay, por la situación y por los créditos, que en principio salieron con mucha fuerza y hoy están más relajados”, enumeró.
El impacto del financiamiento
El escenario económico provincial y nacional también incide sobre el movimiento del mercado inmobiliario. “Como condicionamiento tenemos que poner la situación en la que estamos, tanto a nivel provincial como a nivel nacional, y eso es la base del resto”, advirtió el presidente del Colegio de Martilleros.
Si bien continúan disponibles algunas alternativas de financiamiento, su alcance se encuentra condicionado por los requisitos establecidos por las entidades bancarias. “Había una línea que había alargado el Banco de Tierra del Fuego, que al principio anduvo muy bien, después uno que otro banco privado también está dando créditos”, reconoció.
En ese sentido, explicó que uno de los principales obstáculos está relacionado con las evaluaciones que realizan los bancos antes de aprobar un préstamo. “El tema son los scorings de asistencia que tiene la entidad bancaria para entregar un crédito, y eso ralentiza mucho”, afirmó.
Para Saavedra, la menor cantidad de operaciones no responde necesariamente a una falta de interés por adquirir propiedades, sino a la cautela que genera el actual contexto económico. “No es que haya muchos pedidos, porque el condicionamiento hoy es la situación económica actual de la provincia”, concluyó.
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