Lionel Messi volvió a hacer historia con la Selección Argentina. En el duelo frente a Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, el capitán albiceleste marcó un doblete y quedó en soledad como máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo y el seleccionado de Lionel Scaloni logró la clasificación a la próxima ronda.
La tarde en Dallas tuvo un comienzo especial para el rosarino. A pesar de fallar un penal en los primeros minutos, lejos estuvo de bajar los brazos. Argentina logró sostener su propuesta ante la intensa presión austríaca y continuó buscando a su capitán como principal referencia ofensiva. Messi tuvo una primera oportunidad clara cerca de los 20 minutos, pero David Alaba alcanzó a bloquear su remate cuando parecía inevitable el gol.
El premio llegó más tarde. En un partido parejo y con una Austria que por momentos consiguió incomodar el circuito de pases argentino, apareció la jerarquía del número 10 para romper el equilibrio y darle la ventaja al equipo de Lionel Scaloni. Ese tanto no solo acercó a la Selección a la clasificación, sino que además le permitió a Messi adueñarse de otro récord histórico.
Lejos de conformarse, el capitán volvió a aparecer en el complemento para ampliar la diferencia y firmar su doblete. Con esa conquista, amplió aún más su distancia en la tabla histórica de goleadores mundialistas y ratificó una vigencia extraordinaria en su sexta Copa del Mundo.
La Selección Argentina consiguió la clasificación
Más allá del protagonismo de Messi, Argentina volvió a mostrar pasajes de buen fútbol. La idea de juntar pases funcionó durante varios tramos del encuentro y permitió controlar el desarrollo frente a un rival que apostó a la intensidad física y la presión alta.
Austria creció en el inicio de la segunda mitad y obligó a intervenir a Emiliano Martínez, que respondió con seguridad ante un peligroso tiro libre de Marcel Sabitzer. Sin embargo, los europeos nunca lograron traducir su empuje en situaciones claras de gol.
La principal preocupación para Scaloni fue el golpe sufrido por Cristian Romero en su rodilla derecha. El defensor central dejó la cancha por precaución y evidenció cierto fastidio por la decisión del cuerpo técnico.
Con el correr de los minutos, Argentina perdió algo de posesión, pero mantuvo el control emocional del partido. Austria intentó progresar con envíos frontales que no encontraron destino, mientras la Albiceleste tuvo espacios para liquidarlo de contragolpe. Nicolás González dispuso de una chance clara, aunque falló en la definición. Sin embargo, hubo que esperar a que el astro rosarino frotara la lámpara para volver a celebrar.
En una tarde que significó la clasificación anticipada a la próxima ronda, el nombre propio volvió a ser el de siempre. Messi convirtió dos goles, rompió otro récord mundialista y condujo a la Selección en un partido que lo tuvo nuevamente como protagonista absoluto.
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