La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) realizará un paro con movilización el próximo miércoles 17 de junio, en rechazo a las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional y a la intervención judicial de la conducción nacional del gremio. La medida se desarrollará entre las 13:00 y las 17:00. Asimismo, la manifestación forma parte de una serie de acciones que la organización sindical lleva adelante en defensa de los puestos de trabajo y de la actividad industrial.
En ese contexto, el secretario adjunto de la UOM Río Grande, Marcos Linares, advirtió sobre el impacto que tienen distintas decisiones del Ejecutivo nacional sobre la producción fueguina y sostuvo que existe una avanzada contra los derechos laborales y las organizaciones sindicales. «Nosotros tenemos la decisión de rechazar y resistir estas políticas que vienen a afectar derechos de cada uno de los compañeros que nos toca representar», afirmó.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido al denominado Banco de Horas, un mecanismo que permitiría compensar períodos de menor actividad con jornadas laborales más extensas en otros momentos. Para Linares, se trata de una herramienta de flexibilización laboral que favorece a las empresas y perjudica a los trabajadores. «El Banco de Horas es una forma de evitar pagar horas extras», manifestó, al tiempo que alertó sobre la posibilidad de que algunas compañías intenten implementar esquemas similares en Tierra del Fuego.
El referente metalúrgico también expresó su preocupación por la situación que atraviesa la industria electrónica fueguina. Según señaló, la apertura de importaciones, la reducción de aranceles y la eliminación de medidas de protección a la producción nacional ya tuvieron consecuencias concretas sobre la actividad local.
En ese sentido, recordó que la fabricación de hornos microondas dejó de realizarse en la provincia tras cambios en las medidas antidumping vigentes y advirtió que otros segmentos productivos podrían enfrentar dificultades similares.
«Lo primero que debemos tratar de resolver es que el Gobierno nacional modifique la posición que está tomando, que va en detrimento de la industria nacional en su conjunto y de la industria electrónica de Tierra del Fuego en particular», manifestó.
Asimismo, consideró que algunas de las soluciones acordadas recientemente para sostener determinados procesos productivos terminan reduciendo el nivel de integración nacional y, por consiguiente, la demanda de mano de obra.
Pese al escenario que describió, Linares defendió la capacidad industrial instalada en la provincia y remarcó que Tierra del Fuego cuenta con tecnología, infraestructura y trabajadores capacitados para ampliar su matriz productiva.
«Tenemos mano de obra totalmente calificada, tecnología de punta y la posibilidad de resolverlo. Solo falta una mirada que incentive y siga generando industria nacional», afirmó.
Por otra parte, el dirigente rechazó la intervención judicial sobre la conducción nacional de la UOM y sostuvo que la medida busca limitar la capacidad de representación y negociación del gremio. En ese marco, confirmó que la organización presentó un pedido de nulidad ante la Corte Suprema y continuará impulsando acciones sindicales mientras persista el conflicto.
Finalmente, Linares aseguró que la defensa de la industria nacional no sólo está vinculada al empleo, sino también a la soberanía y al desarrollo productivo del país. «Cada vez con más fuerza se va viendo cómo los distintos sectores productivos o se achican o incluso cierran, porque no tienen posibilidad de competir contra los productos asiáticos», concluyó.
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