En el marco del Mundial de fútbol 2026, la emoción se desborda en cada rincón del país. Pero, ¿qué pasa con el corazón cuando el partido entra en tiempo de descuento?.
La respuesta la tiene la Dra. María Florencia Otrino, cardióloga y presidenta de la Sociedad de Cardiología de Tierra del Fuego, diplomada en cardio obstetricia. Entrevistada en el programa “Un gran día” que se emite por ((La 97)) Radio Fueguina, fue clara: “El corazón tiene que llegar preparado para el mundial”.
La explicación es sencilla pero impactante. “Cuando tenemos una emoción ya sea linda o fea se descarga un montón de sustancias en nuestro cuerpo —sobre todo adrenalina, corticoides y demás— que hace que aumente mucho la frecuencia cardíaca”, explicó Otrino.
Ese mecanismo natural, inofensivo en una persona sana, puede ser el detonante de una urgencia en quienes ya arrastran una enfermedad de base.
“Si una persona tiene antecedentes puede generar algunos trastornos”, advirtió. “Cuando una persona ya tuvo un evento cardiovascular o tiene hipertensión arterial, eso lo puede afectar porque puede hacer algún evento nuevo, alguna crisis hipertensiva o alguna arritmia”.
La recomendación no es dejar de mirar el partido, sino hacerlo con conciencia. “Debemos llegar de la mejor manera posible al mundial. No es que no tenés que mirar el partido, tenés que cuidarte”, afirmó la cardióloga.
En ese punto puso el foco en tres pilares: “Tomar la medicación regularmente, comer bien, evitar los excesos porque cuando nos venimos a ver el mundial por lo general siempre estará picada la cervecita”.
No se trata de una prohibición taxativa. “No digo no tomar una copa de vino o una cerveza, pero no abusar”, aclaró. Lo fundamental, insistió, es “sobre todo controlarte regularmente con tu médico, tu médico clínico, tu cardiólogo, y tomar la medicación como corresponde. No olvidarte de tomar la medicación, eso es fundamental”.
Otrino fue enfática también en la necesidad de la prevención incluso en personas sin diagnóstico previo. “Para la persona común que no está medicada, lo ideal sería que todas esas personas —sobre todo si tienen más de 35 años— tengan un control regular con sus médicos, ya sea el clínico o el cardiólogo, porque muchas veces no saben que tienen algo, no saben que son hipertensos y debutan después de un partido”.
Ese debut no es una exageración. Otrino recordó que se realizó “un estudio años atrás donde vieron un aumento de casos de infarto post partido” en Alemania. Y trajo su propia experiencia profesional en Santa Fe.
“Frente a los clásicos, los domingos que eran de clásicos teníamos que preparar el shockroom y las camas de coronarias tenerlas aseguradas porque siempre entraban los edemas agudos de pulmón —que son las crisis hipertensivas— y los infartos. Así que sí, son una causa de eventos en pacientes predispuestos, de pacientes que ya tienen una patología de base”.
Para el corazón sano, en cambio, el riesgo es mínimo. “Lo que vamos a sentir es una descarga de nervios, puede aumentar un poco la frecuencia cardíaca o la presión arterial, pero todo eso es momentáneo, es un estrés temporario”, explicó.
“No van a sufrir ningún tipo de afección seria. El problema está en aquellos que tienen ya una patología de base. Ellos sí tienen que tener más cuidado, pero en un corazón sano no va a pasar nada”.
La propia médica vivió en carne propia la intensidad de un Mundial. “Durante el Mundial pasado yo estaba embarazada y, siendo una persona sana sin ninguna patología de base, casi nace en ese día mi hija, las contracciones que tenía fue tremendo”, confió. Y cerró con una recomendación que vale para todos: “Hay que tratar de tomarlo con calma y de no excederse, nada más”.
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