La Justicia provincial investiga una violenta pelea ocurrida dentro de la Unidad de Detención N°1 de Río Grande, donde tres internos resultaron gravemente heridos pocas horas después de haber sido incorporados a uno de los pabellones del establecimiento.
Los detenidos habían sido enviados al Servicio Penitenciario el pasado sábado, tras quedar involucrados en una causa por una agresión con arma blanca registrada días atrás en la Margen Sur. Se trata de Jonathan Burgoa Albarracín, de 37 años, Maximiliano Burgoa y Pedro Flores, ambos de 18.
De acuerdo con la información que trascendió, los tres fueron ubicados en el pabellón B y, poco tiempo después, habrían sido sorprendidos por otros reclusos dentro de la celda donde permanecían alojados.
La agresión les provocó distintas lesiones de gravedad, entre ellas fracturas faciales y traumatismos, por lo que debieron recibir asistencia médica en el hospital local.
Tras el episodio, las autoridades decidieron trasladarlos a la ciudad de Ushuaia para garantizar su seguridad y evitar nuevos enfrentamientos dentro de la unidad penitenciaria.
Familiares de los internos sostienen que ya habían advertido sobre conflictos previos con personas vinculadas a otros detenidos del penal y cuestionaron la decisión de alojarlos en ese sector. Desde el Servicio Penitenciario, en tanto, indicaron que los propios internos habían aceptado permanecer allí.
Aunque ninguno de los heridos quiso señalar a los responsables, la Fiscalía intervino de oficio y abrió una causa por lesiones graves. En paralelo, se ordenó el análisis de cámaras de seguridad y otras medidas para reconstruir lo ocurrido y establecer si existieron fallas en los controles internos del establecimiento.
Comentarios