Una rápida intervención policial permitió salvar la vida de una beba de apenas 10 meses, en un episodio que generó momentos de enorme tensión durante la noche en Río Grande.
Todo ocurrió cuando una mujer llegó desesperada a la Comisaría Cuarta con su hija en brazos. La pequeña había ingerido un objeto sólido que le obstruyó las vías respiratorias, provocándole una pérdida momentánea del conocimiento.
Frente a la urgencia, el subinspector Francisco Do Santos actuó de inmediato. Tras constatar la situación, verificó las vías respiratorias de la niña y realizó las maniobras necesarias para desobstruirlas.
Gracias a su intervención, la beba logró recuperar la respiración y estabilizarse, en medio de la angustia de su madre y el alivio del personal presente.
Minutos después, se solicitó una ambulancia y la menor fue trasladada junto a su madre al hospital local, donde quedó en observación para una evaluación más completa.
El accionar del efectivo resultó clave para revertir una situación crítica que, por momentos, puso en riesgo la vida de la niña.
El segundo en dos semanas
El episodio, que muestra el eficiente accionar de un agente de la Policía Provincial, más allá de su estricta función, es el segundo en dos semanas.
En efecto, dos sábados atrás, una pareja llegó de urgencia a la Comisaría Tercera con su hija de apenas 25 días de vida, que no podía respirar.
En medio de la angustia y el apuro, la cabo Romina Corso tomó a la bebé en sus brazos y, sin perder un segundo, comenzó a practicarle maniobras de reanimación adaptadas para lactantes, hasta que el llanto de la pequeña rompió el silencio para tranquilidad de todos y felicidad de sus padres.
Nuevamente, la comunidad riograndense siente orgullo de su policía y la confianza en que, frente a una emergencia, acudir a la seccional policial más cercana puede ser una muy buena idea y la posibilidad cierta de salvar una vida.
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