La referencia a Tierra del Fuego en la misión Artemis II no apunta a una antena aislada ni a un dato menor. Lo que volvió a aparecer en escena fue la Estación Terrena Tierra del Fuego de la CONAE, ubicada cerca de Tolhuin, desde donde se adquirieron y procesaron las primeras telemetrías de ATENEA, el microsatélite argentino que integró esa misión de la NASA.
Ese dato reactivó una historia local que había tenido su momento más visible en 2019, cuando se inauguró formalmente la estación fueguina. Pero la novedad de estos días le dio otra escala: ya no se trata solo de recordar una obra tecnológica instalada en la provincia, sino de entender por qué esa infraestructura reapareció vinculada a una prueba espacial de alcance internacional.
¿Cuál es la estación de Tolhuin que recibió señales de ATENEA en Artemis II?
La infraestructura involucrada es la Estación Terrena Tierra del Fuego de la CONAE, en cercanías de Tolhuin. Fue la base fueguina de esa red la que tomó y procesó las primeras telemetrías de ATENEA, en coordinación con la estación de Córdoba, dentro de la participación argentina en Artemis II.
La aclaración importa porque en muchos resúmenes se habló de “mensajes de Artemis II” en general. Lo que está confirmado oficialmente es algo más preciso: la estación de Tierra del Fuego recibió las señales de telemetría de ATENEA, un microsatélite argentino que viajó como carga secundaria de la misión. Eso fue lo que permitió validar capacidades de comunicación y seguimiento desde el segmento terreno argentino.
La estación fueguina forma parte de la red de la CONAE y fue concebida para seguimiento, telemetría, control de misiones y bajada de datos. Por su ubicación austral, también tiene valor estratégico para operaciones con satélites de órbitas polares y para servicios a otras agencias espaciales.
Cuándo se inauguró la estación terrena de Tierra del Fuego
La inauguración formal fue el 15 de julio de 2019. Ese día quedó presentada oficialmente la Estación Terrena Tierra del Fuego, descrita por la CONAE como la más austral de su red en el continente y preparada para dar servicios a misiones satelitales del Plan Espacial Nacional y a convenios internacionales.
Según la cobertura publicada entonces por Radio Fueguina, el complejo quedó acondicionado para transmisión y recepción de datos en banda S y recepción en bandas X y Ka. Además, cuenta con dos sistemas de antenas de 15 metros de altura, con reflectores parabólicos de 13,5 y 7,3 metros de diámetro, protegidos por radomos frente al viento y la nieve.
La base ya había tenido protagonismo antes de esta noticia por Artemis II. En 2020, por ejemplo, fue señalada como la primera del país en tomar contacto con el satélite argentino SAOCOM 1B, y en 2021 Radio Fueguina remarcó que seguía operando como la estación más austral del continente con soporte remoto desde Córdoba.
Mario Ferreyra y la UTN, referentes en la provincia
El nombre del ingeniero Mario Ferreyra, Decano de la Universidad Tecnológica Nacional en Tierra del Fuego, aparece en la etapa previa a la inauguración, cuando todavía se empujaba la instalación de esta infraestructura en la provincia. La UTN sostuvo de manera explícita que la iniciativa fue suya y que fue él quien le propuso a la entonces gobernadora Rosana Bertone avanzar ante la CONAE para concretar el proyecto.
Ese papel también quedó reflejado en la cobertura local de 2019. Durante la inauguración, Bertone le agradeció públicamente la insistencia para que la estación se hiciera en la provincia, mientras que Ferreyra recordó que, cuando surgió la posibilidad de instalar antenas de seguimiento en la Patagonia, desde la universidad propusieron que una de ellas estuviera en Tierra del Fuego.
La UTN ya venía vinculándolo con esa gestión antes del acto oficial. En una publicación de 2018, la universidad señaló que la integración formal de Tierra del Fuego a la red de estaciones terrenas había sido impulsada desde ese ámbito académico e institucional varios años antes de que la obra quedara terminada.
Por qué la estación volvió a quedar en el mapa
La diferencia entre esta noticia y la inauguración de 2019 está en el contexto. ATENEA fue presentado por el Gobierno como un microsatélite capaz de comunicarse a distancias de hasta 70.000 kilómetros de la Tierra, y el hecho de que sus primeras telemetrías se hayan procesado también desde la estación fueguina le devolvió actualidad a una infraestructura que para muchos había quedado asociada solo a su puesta en marcha o a las misiones SAOCOM.
Por eso el punto no pasa solo por la fecha de inauguración ni por el recuerdo de cómo nació el proyecto. Lo que quedó a la vista en estos días es que la estación de Tolhuin sigue teniendo un papel operativo dentro de desarrollos espaciales argentinos con proyección internacional, y que una obra instalada en la provincia hace casi siete años volvió a aparecer ligada a una misión que puso a ATENEA en la conversación global.
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