Publicado en
Ajustes que enojan

Colectivos que no pasan y tarifas que suben: estalla el malestar en Ushuaia

La reducción de frecuencias y la inminente suba del boleto agravan la crisis del transporte público, con demoras de hasta 45 minutos y crecientes reclamos de los usuarios.

La capital de la provincia atraviesa un escenario complejo en el transporte público tras la decisión de reducir la frecuencia de los colectivos, una medida que ya impacta en la rutina diaria de miles de usuarios.

Con demoras que llegan a los 45 minutos entre unidades, los vecinos de Ushuaia sostienen que el servicio se volvió limitado, afectando especialmente a quienes dependen de él para cumplir con sus actividades laborales y educativas. A esta situación se suma la posibilidad de un aumento en el valor del boleto en el corto plazo.

Desde la empresa estatal a cargo del servicio argumentan que la situación responde a un fuerte incremento de costos, principalmente por el combustible, y a dificultades en el esquema de subsidios. Sin embargo, el desajuste entre lo que cuesta sostener el sistema y lo que pagan los usuarios no es reciente, sino que se viene arrastrando desde hace tiempo.

Actualmente, mientras el boleto tiene un valor de $1.280, el costo real del servicio sería significativamente mayor, lo que evidencia un desequilibrio que ahora comienza a trasladarse de forma más directa a los vecinos.

En este contexto, la reducción de frecuencias aparece como una respuesta inmediata a la crisis, aunque con consecuencias concretas en la calidad del servicio. La situación vuelve a poner en discusión la planificación y sostenibilidad del transporte público en la ciudad, en medio de un escenario económico que continúa siendo desafiante.

Comentarios