La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) expresó su fuerte descontento ante la propuesta salarial presentada por el Gobierno provincial, al tiempo que confirmó la profundización de un plan de lucha con diversas medidas de fuerza en toda la administración pública.
Así lo manifestó el secretario de Finanzas de ATE Río Grande, Carlos Margalot, en declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina, donde detalló el escenario de negociación y el malestar creciente entre los trabajadores.
“Economía tendría que venir con una propuesta significativa, más o menos que abarque los meses perdidos de febrero, marzo y abril, sabiendo que el último incremento hubiese sido un 4.5% en enero y las inflaciones que son cada vez más altas, que si hacemos un promedio llegaremos creo que a julio un %”, explicó. En ese contexto, indicó que “la verdad no fue tan bueno como pensábamos” el resultado del último encuentro paritario realizado en Tolhuin.
Según precisó, la oferta oficial consistió inicialmente en “una propuesta de un 2%”, que luego fue ajustada a “un 1%más para llegar al 3%”, lo que fue rechazado por los gremios. “Pedimos de última un cuarto intermedio para otro día”, señaló, aunque afirmó que desde el Ejecutivo “se cerraron ahí, nos dijeron que no tenían, no había más plata”. En ese marco, sostuvo que “nos cerraron la mesa ellos al decir que no hay más plata”.
Tras la ruptura de las negociaciones, ATE junto a otros sindicatos definió avanzar con medidas de fuerza. “Decidimos empezar medidas de fuerza, que equivalen a quite de colaboración, asamblea informativa, un paro provincial de Administración Pública”, detalló, y agregó que “esto es un comienzo de varias medidas de fuerza que van a venir la semana que viene, hasta que nos convoquen”.
Margalot remarcó que el reclamo no apunta a porcentajes elevados sino a recomponer el poder adquisitivo. “No estamos pidiendo locura, mínimamente para cubrir los datos de inflación”, afirmó, y advirtió que “con este 2% este empleado que prácticamente no llega a ochocientos mil pesos, tampoco va a llegar”, lo que representa “prácticamente son $12.000 que no alcanza para nada”.
El dirigente también describió el impacto social de la situación salarial. “El malestar es general, siempre es el mismo tema que la gente no le alcanza el salario, necesita un incremento urgente”, sostuvo, y añadió que “el 60% de la gente que labura en administración pública hacen de Uber, tratan de laburar fuera de horario”, debido a que “no pueden llegar a fin de mes”.
En relación a las protestas, destacó que “el acatamiento fue muy importante”, con movilizaciones en distintos sectores. Finalmente, insistió en la necesidad de retomar el diálogo: “Esto se corta con un llamado o con un diálogo, la idea es conversar, no estamos pidiendo 30, 40, 50%, estamos pidiendo mínimamente poder cubrir esta inflación”.
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