Marcelo Araujo en primer plano con camisa a cuadros azul y blanco
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Luto en el fútbol

Murió Marcelo Araujo: de qué murió y por qué fue una voz clave del fútbol argentino

Tenía 78 años y estaba internado en el Hospital Italiano. Su estilo descontracturado dejó una marca fuerte en la TV deportiva argentina.

La noticia sacudió este lunes al periodismo deportivo argentino. Marcelo Araujo, una de las voces más reconocibles de la televisión local, murió a los 78 años después de un cuadro de salud delicado que se había agravado en los últimos días. Su nombre quedó asociado a una forma de relatar fútbol que marcó a los años 90 y buena parte de los 2000.

Con una dupla histórica junto a Enrique Macaya Márquez y un estilo que rompió con la solemnidad tradicional del relato, fue figura central de Fútbol de Primera y más tarde de Fútbol para Todos. Por eso, su muerte reabrió no sólo la pregunta sobre la causa del fallecimiento, sino también el repaso por el lugar que ocupó en la memoria futbolera argentina.

De qué murió Marcelo Araujo

Marcelo Araujo murió tras una neumonía, en el marco de un estado de salud muy frágil que se había deteriorado en los últimos años. Estaba internado en el Hospital Italiano y colegas cercanos señalaron que arrastraba secuelas importantes desde la pandemia, con complicaciones neurológicas y motrices.

En concreto, lo que se informó hasta ahora es esto:

  • Tenía 78 años.
  • Estaba internado desde hacía varios días.
  • La causa reportada fue una neumonía.
  • Su cuadro previo venía debilitado desde la pandemia.

La información sobre su estado de salud fue completándose durante la jornada a partir de colegas y medios nacionales. Además de la neumonía, se habló de una vulnerabilidad previa que se había profundizado con el tiempo, lo que ayuda a entender por qué la noticia impactó rápido en el ambiente del fútbol y del periodismo deportivo.

Quién era Marcelo Araujo y por qué marcó una época

Marcelo Araujo, nombre artístico de Lázaro Jaime Zilberman, nació en Villa Crespo y construyó una carrera extensa en radio y televisión. Empezó a relatar a comienzos de los años 70 y alcanzó su etapa más reconocida en Fútbol de Primera, ciclo en el que fue una de las caras más fuertes entre 1989 y 2004.

Más tarde volvió a quedar muy identificado con las transmisiones masivas a través de Fútbol para Todos, donde siguió siendo una referencia para buena parte de la audiencia. En ambos ciclos, su sociedad con Macaya Márquez quedó como una de las duplas más recordadas de la TV argentina.

Ese recorrido explica por qué su nombre aparece una y otra vez cuando se habla de voces que cambiaron la forma de contar el juego. Araujo no fue solamente un relator popular: también fue una figura que ayudó a llevar el relato televisivo hacia un registro menos rígido, más espontáneo y mucho más reconocible para el gran público.

El estilo que dejó huella en el fútbol argentino

Parte de la marca que dejó Marcelo Araujo no estuvo sólo en los partidos que relató, sino en una forma muy particular de contar el juego. Su tono descontracturado, su velocidad para reaccionar y su costumbre de salir del libreto hicieron que su voz quedara asociada a una etapa muy precisa de la TV deportiva argentina. Por eso, con su muerte también reaparecieron frases, relatos y anécdotas que todavía siguen en la memoria de varias generaciones.

Una de las historias que volvió a circular fue la del origen de “Estás crazy, Macaya”, una de sus muletillas más conocidas. Años atrás, el propio Araujo contó que la idea empezó a tomar forma en un viaje a la cancha de Vélez, cuando vio un local llamado “Crazy” en una calle paralela a Juan B. Justo. Según su recuerdo, esa imagen le disparó el uso de una palabra distinta y lo empujó a probar giros más personales dentro del relato.

Las frases que quedaron en la memoria

Con el paso del tiempo, ese estilo quedó resumido en expresiones muy reconocibles, como “Estás crazy, Macaya”, “La que te devoraste” o “Si lo hacés me voy”, además de gritos de gol que muchos todavía asocian a su voz. Entre ellos, varios medios volvieron a destacar el relato del gol de Martín Palermo a River en el superclásico de 1999. También quedó ligado a apodos que se hicieron populares en las transmisiones, como “Apache” para Carlos Tevez y “Shileno” para Marcelo Salas.

Más allá de la causa de muerte, ese repertorio ayuda a entender por qué Marcelo Araujo siguió ocupando un lugar singular en la historia del relato argentino. No fue sólo una voz popular: fue un relator que hizo del estilo propio una marca reconocible y que quedó unido a una época muy recordada del fútbol en televisión.

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