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El sector en Tierra del Fuego

Construcción a “ritmo muy lento” por la caída de la obra pública

El presidente de la Cámara Fueguina de la Construcción aseguró que la obra pública se desarrolla a un ritmo muy lento por falta de financiamiento nacional, mientras la obra privada no logra absorber la caída del empleo en el sector.

Daniel Noval, presidente de la Cámara Fueguina de la Construcción, advirtió que la actividad del sector en la provincia se desarrolla a un ritmo muy lento debido a la falta de financiamiento nacional, lo que obligó a reducir el avance de las obras y genera incertidumbre sobre el futuro del empleo.

En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, Noval explicó que el panorama actual para la construcción en la provincia está marcado por una desaceleración forzada. “Estamos hablando de obra pública a un ritmo muy lento en este momento. Se está trabajando desde hace dos años un poquito más en las viviendas, que licitó el IPV en el año 2022”, detalló el referente gremial empresarial.

Según su diagnóstico, la situación es consecuencia directa de las políticas nacionales. “Con todos estos cambios nacionales hubo que bajar el ritmo por el tema del financiamiento nacional que no llega a la provincia para obra pública. Entonces se resolvió con el IPV, después de algunas negociaciones, bajar el ritmo para no frenar las obras”, señaló, precisando que actualmente están en ejecución unas 450 viviendas distribuidas entre Río Grande y Ushuaia.

Noval contextualizó la problemática dentro de una realidad histórica de la provincia. “Históricamente siempre dependimos mucho de lo que pasa en Nación, y hoy se ve un poco afectado por esto, el tema de la política, es evidente esto, y nos perjudica de alguna manera a nosotros”, afirmó.

En este marco, diferenció el comportamiento de la obra privada, con mayor dinamismo en Ushuaia gracias a los desarrollos inmobiliarios, aunque aclaró que ese sector no puede compensar la merma de la estatal. “Lo que no se hace en obra pública, la obra privada no lo puede absorber”, enfatizó en términos de toma de personal.

Al referirse a la situación de los trabajadores, el presidente de la Cámara destacó la complejidad que implica desprenderse del personal calificado. “Eso es lo que más afecta cuando no hay obra, porque desprenderse de esa gente es muy complicado. Hay familias de trabajadores de empresas que tienen 20, 25, 30 años en la misma empresa fijo que trabajan ahí”, explicó.

Respecto a las escalas salariales, indicó que un oficial ronda los $2,5 millones, aunque aclaró que ese monto es variable porque “cuando baja el trabajo, bajan las horas”. Añadió que, pese a la desaceleración de la inflación, el contexto sigue siendo complejo.

Sobre el funcionamiento del sistema de la UOCRA, Noval lo definió como uno de los mejores a nivel nacional. Explicó que los trabajadores de la construcción saben que las obras tienen un principio y un fin, por lo que las liquidaciones finales son permanentes y en invierno deben buscar alternativas laborales.

En cuanto a las perspectivas inmediatas, el entrevistado se mostró cauto. “Se trabajó mucho en negociaciones, en muchas reuniones, hubo muchos cambios a nivel nacional, eso implica reunirse, hablar con los administradores de la provincia”, señaló. Finalmente, concluyó con una mirada a futuro: “Es muy complejo el tema porque no va a haber licitaciones, no se ve hacia adelante que vayan a salir obras públicas. Las empresas buscan enfocarse en la obra privada, pero la gente que queda libre busca otras alternativas, tiene un auto y se va a trabajar de Uber”.

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