En pocas horas, Río Grande volvió a ser escenario de dos fuertes siniestros viales con un dato alarmante en común: en ambos casos, los test de alcoholemia dieron positivo.
El primero ocurrió alrededor de las 22:00 del viernes en Echelaine al 1000, donde personal de la Comisaría Quinta intervino tras un choque que terminó de la peor manera. Un Ford Ka negro, conducido por Catherine Barrionuevo, de 26 años, perdió el control por causas que aún se intentan establecer, se estrelló contra un poste de alumbrado público y terminó volcado.

A raíz del impacto, la conductora fue trasladada de manera preventiva al Hospital Regional Río Grande. Allí fue asistida por los médicos y posteriormente recibió el alta, ya que presentaba lesiones leves. Sin embargo, al ser sometida al test de alcoholemia por personal de Tránsito Municipal, el resultado fue positivo.
El segundo hecho se registró ya en la madrugada de este sábado, cerca de las 5:00, en la intersección de avenida Perón y José Hernández. En ese lugar, efectivos de la Comisaría Segunda constataron que un Chrysler Stratus negro, al mando de Lucas Sandoval, de 23 años, había impactado contra otro poste de alumbrado público.

En este caso, el conductor no presentaba lesiones y no fue necesaria la asistencia médica. No obstante, el control de alcoholemia realizado por Tránsito Municipal también arrojó resultado positivo. Ante esa situación, se dispuso su aprehensión contravencional y se labraron las actuaciones correspondientes.
Dos choques, dos postes derribados y una misma postal que se repite en las calles de Río Grande: conductores al volante después de haber consumido alcohol.
Otro choque en Río Grande y sin el conductor en el lugar
A esos dos siniestros se sumó otro hecho ocurrido alrededor de las 23:30 del viernes en calle Monte Independencia, donde personal de la Comisaría Cuarta intervino luego de que un automóvil impactara contra el frente de un local comercial.
En el lugar, los efectivos constataron que un Ford Ka rojo había chocado contra una barbería y provocado daños materiales en la fachada. Sin embargo, al momento del arribo policial, el conductor había huido del lugar del accidente.
Minutos más tarde se presentó el propietario del vehículo, quien aseguró que le había prestado el rodado a un amigo. Debido a la falta de documentación habilitante, personal de Tránsito Municipal procedió al secuestro de la unidad.
Tanto el dueño del automóvil como el responsable del comercio fueron asesorados sobre los pasos legales a seguir, mientras se instruyen las actuaciones correspondientes.
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