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Se fueron al pasto

Un «therian» pretendió vacunarse en una clínica para perros

Un hombre disfrazado de perro intentó que lo atendieran en una clínica veterinaria de San Luis y desató la alarma entre los profesionales. La presidenta del Colegio de Veterinarios local relató el insólito episodio.

El fenómeno de los therians -personas que adoptan identidades y comportamientos de animales– sacudió la tranquilidad de la provincia puntana con una escena que bien podría haber sido parte de una comedia de enredos, si no fuera porque ocurrió en la vida real.

En una clínica veterinaria de San Luis, dos individuos irrumpieron con una petición que dejó perplejos a los especialistas: que atendieran a uno de ellos, convenientemente disfrazado de perro, por un supuesto cuadro de moquillo.

Verónica Veglia, presidenta del Colegio de Veterinarios de San Luis, relató en diálogo con LU5AM que «particularmente tuvimos un caso acá esta semana, que cayeron una persona therian junto a una persona humana a hacerse atender a una veterinaria». La profesional explicó que el tema de los therians «empezó a conversarse entre nosotros» debido a la recurrencia de episodios de esta naturaleza en los últimos tiempos.

Lejos de entrar en el juego de roles propuesto por los visitantes, la veterinaria que recibió el insólito requerimiento optó por la sensatez y la ética profesional. Veglia detalló la respuesta de su colega: «Insistí en que no puedo tratar una enfermedad en un ser humano y le dije al paciente que asistiera a cualquiera de los ambientes de salud que se encuentran en nuestra provincia».

La presidenta del colegio profesional remarcó con firmeza los límites de su profesión: «Obviamente nosotros como médicos veterinarios no podemos atender a personas humanas, porque es algo que no nos compete. En nuestro título sería ejercer ilegalmente la profesión. Es algo de lo cual nosotros bregamos mucho: el no hacer ejercicio ilegal sobre nuestra profesión».

El costado más inquietante de la anécdota, sin embargo, no fue la petición en sí misma, sino la actitud de los protagonistas. Según reveló Veglia, la secuencia fue grabada y documentada por los propios therians, lo que encendió las alarmas entre los profesionales. «Eso ya es una situación violenta para el profesional actuante porque no te da libertad de acción en el sentido de decir ‘tengo que medir porque me van a escrachar en las redes sociales'», manifestó.

El episodio se suma a otra polémica reciente que tuvo como protagonistas a therians en Córdoba, donde una joven de 14 años denunció haber sido mordida por un adolescente que se identificaba como animal, un hecho que le dejó secuelas psicológicas. La madre de la menor relató que su hija estaba visiblemente asustada desde el incidente y le pedía que la acompañara al colegio, evidenciando que estas prácticas, más allá de su aparente ridiculez, pueden tener consecuencias reales.

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