Un desenlace fatal empañó este martes el trágico episodio vial ocurrido el pasado domingo en la Ruta Nacional 40, en la provincia de Santa Cruz. El niño de dos años, oriundo de Tierra del Fuego, que había resultado gravemente herido al ser despedido del vehículo en un vuelco, falleció durante la madrugada en el nosocomio donde luchaba por su vida.
El siniestro, que se produjo aproximadamente a las 15 horas a la altura del kilómetro 15, próximo a La Esperanza, involucró a un Chevrolet Prisma en el que una familia completa se dirigía hacia la localidad de El Calafate.
Según la información recabada, la conductora del automóvil perdió el dominio de la dirección por causas que continúan bajo investigación, lo que provocó que el coche se despistara y volcara sobre la banquina.
En el interior viajaban, además de la mujer, un hombre y tres menores de 14, 12 y 2 años. La violencia del impacto proyectó al niño más pequeño fuera de la carrocería. Una conductora que transitaba por el lugar auxilió de inmediato a la madre y al pequeño, trasladándolos hasta el puesto sanitario de La Esperanza para una primera asistencia, desde donde fueron derivados urgentemente al hospital.
Mientras tanto, el hombre y los dos adolescentes también recibieron atención en el sitio por parte del personal médico y luego fueron conducidos en ambulancia.
El estado del adulto requería internación, según los últimos reportes, en tanto que los jóvenes evolucionaban fuera de peligro. Pese a todos los esfuerzos del equipo de salud, las gravísimas lesiones internas del menor de dos años terminaron por causar su deceso en la madrugada del martes.
Las autoridades de la Policía de Santa Cruz y de Vialidad Nacional prosiguen con las pericias y la recolección de testimonios para esclarecer los factores precisos que desencadenaron la pérdida de control del vehículo.
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