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Aires del Sur

Los trabajadores señalan que la quiebra de la empresa “es una estafa”

Maximiliano Uriona, delegado gremial de Aires del Sur, habló en ((La 97)) Radio Fueguina. Denunció una “estafa empresarial” tras la compra de la fábrica hace tres meses.

La planta de Aires del Sur atraviesa una crisis aguda desde su adquisición hace tres meses. Maximiliano Uriona, delegado gremial, denuncia una situación que afecta a más de 140 trabajadores y que ha llevado a tomar la planta en turnos rotativos, en una lucha por salarios, indemnización y la continuidad del proyecto productivo en la provincia.

“Seguimos haciendo la toma de la planta y manifestando frente a las instalaciones, esperando que en algún momento esta gente, que se hacen llamar empresarios y son unos estafadores, se sienten a negociar con los trabajadores, porque sin sueldo, sin indemnización y habiendo comprado la empresa hace 3 meses no pueden presentar tan fácilmente la quiebra, y por suerte no se la dieron”, afirma Uriona en ((La 97)) Radio Fueguina.

La situación es desesperante para los empleados. Según el delegado de la UOM, “hasta el 26 de diciembre del año pasado estuvimos trabajando el turno mañana completo; el 26 de diciembre empezó el periodo vacacional y por suerte los compañeros contratados pudieron cobrar todo lo que les correspondía a ellos».

Agregó que «el problema era planta permanente que no recibimos nada más que el 25% del sueldo de enero, sería lo del cuarto día hábil del mes de febrero, con suspensiones desde el fin del periodo vacacional y con una ausencia de la empresa; así que venimos reclamando nuestro voucher y dos meses de sueldo, y ahora las indemnizaciones en el caso de que la empresa cierre”.

La situación se agrava por la falta de comunicación y la ausencia de una respuesta clara por parte de la administración. “Ellos no tienen comunicación; no se presentaron ante el Ministerio de Trabajo; se pidió que por las fuerzas públicas lo convoquen, pero como viven en Buenos Aires es muy complicado”, sostiene Uriona en el programa “Un gran día”.

Actualmente, la planta está ocupada en turnos rotativos por 20 personas por turno, en un marco de incertidumbre que se extiende a la vida personal de los trabajadores. “Somos más de 140 empleados en estas condiciones en este momento”, enfatiza el delegado, describiendo un escenario de precariedad que afecta también a las familias: alquileres, deudas y gastos básicos se acumulan ante la falta de salario.

La narrativa de Uriona apunta a una doble tarea: exigir que se normalice el pago de sueldos y que se garantice la continuidad del proyecto productivo. “La solución es un gobierno pro-mercado interno”, señala.

“Nosotros desde el primer día tenemos la posición de volver a entrar a trabajar y no pensar ni indemnizaciones ni en nada parecido; el problema es que la empresa desapareció”, concluye Uriona.

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