El consumo de marihuana entre adolescentes fueguinos volvió a encender alarmas tras la difusión de un informe que indicó que 3 de cada 10 estudiantes secundarios la probaron alguna vez.
En diálogo con ((La 97)) Radio Fueguina, la licenciada en Psicología Marcela Surano, directora del Centro Municipal Hermana Carla Riva, explicó el alcance real de los datos y remarcó que el fenómeno se inscribe en un escenario más amplio de crecimiento del consumo.
“Estamos trabajando sobre el tema. Nosotros ya veníamos mostrando los números respecto del consumo que va cada vez creciendo, pero en la población en general”, señaló. Precisó que el 27% surge de la pregunta si alguna vez a lo largo de la vida se consumió marihuana, mientras que ante la consulta sobre el último mes el porcentaje desciende al 15%.
Surano insistió en la necesidad de “informar con todos los datos, porque queda en alarma total el número de consumo en relación” si no se contextualiza la encuesta, realizada a jóvenes de entre 13 y 17 años que asisten al nivel secundario. “Son números que se arrojaron de adolescentes que están en el colegio secundario. Está faltando todo el resto”, advirtió, en referencia a la deserción escolar.

La profesional subrayó que el aumento no es un hecho aislado: “Ya veníamos nosotros haciendo referencia al creciente consumo en la provincia y en el país”. Citó además datos nacionales que ubican el consumo de marihuana en la población general cerca del 30% y alertó sobre el alcohol: “En esta encuesta hay un alto nivel de consumo de alcohol en los adolescentes desde los 13 años hasta los 17, y creciendo”.
Consultada sobre el acceso al dinero para comprar droga, planteó que “todos necesitamos comprometernos con estos temas y tomar responsabilidades” y afirmó que “somos los responsables de la educación y del crecimiento de un joven”.
Reemplazó la idea de vigilancia por la de acompañamiento: “Hablo de supervisión y no vigilancia porque se trata de supervisar cómo están haciendo, porque va a depender de eso todo su crecimiento”.
Surano advirtió sobre los efectos neurobiológicos del consumo temprano. “El sistema nervioso central se desarrolla hasta la edad de 25 años. Si estoy incluyendo tóxicos desde los 13, ¿por qué voy a seguir afirmando que no hacen nada? Claramente lo hacen”, sostuvo, y vinculó el consumo con dificultades en la memoria, la concentración y la permanencia escolar.
Por último consignó que desde el Centro Municipal Hermana Carla Riva trabajan con entrevistas y grupos de familiares: “Lo primero que tenemos que aprender como país es dejar de subestimar el consumo y dejar de naturalizarlo. Ya ese sería un paso muy importante”, concluyó Marcela Surano.
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