El 3 de enero vuelve a marcar una herida abierta en la historia argentina y, especialmente, en la identidad fueguina. A 193 años de la usurpación británica de las Islas Malvinas, el Gobierno de Tierra del Fuego reiteró su compromiso permanente e irrenunciable con la defensa de la soberanía nacional sobre el archipiélago, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur.
La fecha remite a los hechos ocurridos en 1833, cuando el Reino Unido ejecutó un acto de fuerza que derivó en la expulsión de las autoridades argentinas legítimamente establecidas y de parte de la población que habitaba las islas. Aquella acción interrumpió de manera violenta el ejercicio efectivo de la soberanía argentina y sentó las bases de una situación colonial que se prolonga hasta la actualidad.
Desde el Ejecutivo fueguino se recordó que, previo a la ocupación, en Malvinas se desarrollaba una comunidad civil bajo las leyes de la República Argentina, con presencia de pobladores de diversos orígenes que convivían en paz. La ocupación británica, considerada contraria al derecho internacional, puso fin a ese primer desarrollo civil y constituyó el “vicio de origen” que aún hoy condiciona el estatus del territorio y la situación de sus actuales habitantes.
El comunicado oficial también puso el acento en la necesidad de mantener vigente la memoria histórica, especialmente en una provincia que tiene un vínculo directo, geográfico y simbólico con Malvinas. En ese sentido, se rindió un sentido homenaje a las Veteranas y los Veteranos de la guerra de 1982 y a los caídos en el conflicto, cuyo sacrificio continúa guiando el reclamo argentino en los foros internacionales.
En línea con la posición histórica del país, el Gobierno fueguino reafirmó que la particular situación colonial de las islas solo puede resolverse de manera pacífica, conforme al derecho internacional y a las resoluciones de las Naciones Unidas, que instan al diálogo bilateral entre la Argentina y el Reino Unido. En ese marco, se subrayó que deben tenerse en cuenta los intereses de los habitantes de las islas, pero no sus deseos, tal como lo establece el derecho internacional aplicable a los casos de descolonización.
A casi dos siglos de la usurpación, Tierra del Fuego vuelve a sostener que la causa Malvinas no pertenece solo al pasado, sino que forma parte del presente y del futuro del país. Mantener viva la memoria, la verdad histórica y la coherencia jurídica —señala el comunicado— es una responsabilidad colectiva e indeclinable del pueblo argentino.
Texto completo del comunicado
A 193 años de la usurpación británica de las Islas Malvinas, reafirmamos, este 3 de enero, nuestro compromiso permanente e irrenunciable con la defensa de nuestra soberanía.
El acto de fuerza perpetrado en 1833 por el Reino Unido implicó la expulsión de las autoridades argentinas legítimamente establecidas y de parte de la población argentina que habitaba las islas, interrumpiendo violentamente el ejercicio efectivo de la soberanía nacional.
Aquella ocupación, contraria al derecho internacional, puso fin al primer desarrollo civil de la historia de Malvinas, donde una comunidad multicultural convivía en paz y armonía bajo las leyes y la soberanía de la República. Ese acto ilícito constituyó el vicio de origen que se proyecta hasta el presente y que alcanza la situación de los actuales habitantes de las islas, cuya presencia es consecuencia directa de aquella expulsión forzada.
En esta fecha de memoria y reflexión, rendimos un sentido homenaje a nuestras Veteranas y Veteranos de Malvinas y honramos a nuestros caídos, cuyo sacrificio guía y fortalece nuestro compromiso.
La especial y particular situación colonial de las Islas Malvinas solo puede resolverse conforme al derecho internacional, de forma pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas —y no sus deseos—, tal como históricamente ha sostenido la Argentina y lo establecen las resoluciones de las Naciones Unidas.
Mantener viva la memoria, la verdad histórica y la coherencia jurídica es una responsabilidad indeclinable de todo el pueblo argentino.
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