El aterrizaje en Ushuaia de un avión militar del Departamento de Defensa de los Estados Unidos encendió luces de alerta en Tierra del Fuego, no solo por el hermetismo que rodeó la operación, sino por el contexto político e institucional en el que se produjo: la reciente intervención del puerto de Ushuaia por parte del Gobierno nacional.
El Boeing C-40 Clipper, perteneciente a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), aterrizó a las 11:22 a m. de este domingo en la capital fueguina, proveniente de la base militar Joint Base Andrews, en Maryland, con una escala previa en la provincia de San Juan y en Buenos Aires.
La aeronave, uno de los principales aviones de transporte estratégico del Pentágono, arribó al aeropuerto internacional Malvinas Argentinas y permaneció en pista bajo un operativo de seguridad reforzado.
Según informó Noticias Argentinas, se trató de una escala técnica, aunque no hubo información oficial sobre la carga, el personal transportado ni los objetivos concretos del vuelo.
El hecho, en apariencia rutinario, adquiere otra dimensión al producirse en una provincia clave para la proyección antártica y el control del Atlántico Sur, y en momentos en que el Gobierno nacional decidió avanzar con la intervención administrativa del puerto de Ushuaia, uno de los nodos logísticos más sensibles del país.
Hasta el momento, no hubo explicaciones públicas ni del Ministerio de Defensa, ni de Cancillería, ni de autoridades provinciales, lo que profundiza la preocupación en sectores políticos y sociales que advierten sobre una pérdida de control local en decisiones estratégicas.
La ausencia de información oficial contrasta con la magnitud simbólica y geopolítica del movimiento: Ushuaia no es un destino más. Es la puerta de entrada a la Antártida, base de operaciones científicas internacionales y punto neurálgico para la logística naval y marítima.
| Claves para entender la preocupación
- ¿Qué es el C-17 Globemaster III?
Un avión militar de transporte pesado del Departamento de Defensa de EE.UU., utilizado para misiones estratégicas, despliegues rápidos y traslado de equipamiento sensible.
- ¿Por qué Ushuaia es estratégica?
Por su cercanía con la Antártida, su rol como puerto logístico internacional y su ubicación en el Atlántico Sur, zona de disputa geopolítica permanente.
- Puerto intervenido, control centralizado
El aterrizaje se produce días después de la intervención del puerto de Ushuaia, una decisión del Gobierno nacional que desplazó a las autoridades locales del manejo operativo.
- Menos autonomía, más interrogantes
La combinación de movimientos militares extranjeros y decisiones unilaterales sobre infraestructura crítica despierta inquietud sobre quién toma las decisiones y con qué objetivos.
- Silencio oficial
No hubo comunicados que expliquen el alcance del operativo ni su vinculación —o no— con actividades portuarias o logísticas en la provincia.
En Tierra del Fuego, donde cada gesto tiene peso estratégico, el arribo de una aeronave militar extranjera y la intervención del principal puerto provincial no aparecen como hechos aislados, sino como parte de un escenario que exige explicaciones claras y transparencia institucional.
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