La Subsecretaría de Salud de la Municipalidad de Río Grande anticipó una profundización de las estrategias comunitarias y preventivas para el próximo año, complementando la asistencia profesional tradicional. El enfoque se centrará en continuar las capacitaciones masivas y potenciar los espacios de socialización como herramientas fundamentales.
Agustín Pérez, subsecretario del área, confirmó que se mantendrá la tarea “muy fuerte en lo preventivo y en las capacitaciones”. Al respecto, destacó el impacto de la virtualidad: “Hemos hecho la capacitación de Neurodesarrollo, hubo más de 2.200 docentes inscriptos con una facilidad muy grande para cursar y rendir el examen”.
Respecto al área de salud mental, Pérez explicó el cambio de paradigma en curso. “Creo que estamos cambiando un poco el paradigma, hablo más como psiquiatra, por ahí esto de que únicamente el psicólogo o el psiquiatra es quien puede resolver una cuestión de salud mental”, reflexionó. Enfatizó el rol crucial de lo comunitario: “Si tenemos comunidades insanas, comunidades que están pasando malas situaciones sociales, económicas, laborales, violentas, no va a haber psicólogo ni psiquiatra que pueda intentar resolver eso, por eso tenemos que trabajar muy fuerte lo comunitario”.
Detalló que la prevención se ejecuta a través de diversos canales. “El impacto en lo social, a través del deporte, a través del arte, no es algo que lo hemos descubierto nosotros, esto lo habló Freud, la sublimación del padecimiento a través del arte, y eso es prevención”, señaló.
Precisó el trabajo en los distintos espacios: “Trabajar en los CCM, trabajar en los centros de jubilados, por eso nos hemos reunido con los clubes de fútbol, con el centro de veteranos de Malvinas, con todas las cooperativas, comedores, juntas vecinales, fuerzas de seguridad”. Ese trabajo comunitario, afirmó, “por ahí están haciendo salud mental sin saberlo, es muy fuerte, es de alto impacto”.
Aunque el equipo municipal de salud mental cuenta con más de 35 profesionales –“el equipo más grande que tiene la provincia”-, Pérez reconoció que “siempre hay una alta demanda en lo individual”. Ante esto, se impulsan los grupos terapéuticos, modalidad que “nos ha dado un gran resultado”.
Asimismo, alertó sobre la creciente demanda a nivel global, citando que “en 20 años se espera que se duplique la cantidad de trastornos depresivos en el mundo”. Y concluyó que, ante la imposibilidad de formar profesionales a ese ritmo, “desde la salud pública hay que buscar diferentes estrategias para poder llegar a la comunidad”.
La proyección para 2026 consolida un modelo híbrido que combina la asistencia profesional con un fuerte componente social y comunitario, priorizando la prevención y la capacitación para enfrentar la creciente demanda en salud mental.
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