En las últimas semanas, distintos medios internacionales informaron que un grupo de grandes bancos de Wall Street –entre ellos JPMorgan, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup– está en conversaciones con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para armar un préstamo a la Argentina por hasta US$ 20.000 millones.
Algunos puntos clave:
- Se trata de un crédito privado, no de un préstamo directo del Gobierno de Estados Unidos.
- El monto de “hasta US$ 20.000 millones” es un techo tentativo: varias fuentes señalan que la cifra final podría ser sensiblemente menor y que la estructura todavía está en discusión.
- El objetivo principal sería reforzar las reservas del Banco Central y mostrar respaldo al programa económico del presidente Javier Milei, en un contexto de fuerte fragilidad cambiaria.

Quiénes son los actores y qué rol cumple Estados Unidos
En el esquema aparecen varios protagonistas:
- Gobierno argentino: busca financiamiento para sostener el programa de ajuste, estabilizar el dólar y mejorar la percepción de los mercados.
- Bancos de Wall Street: JPMorgan, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup figuran entre las entidades que negocian el armado del paquete.
- Departamento del Tesoro de Estados Unidos: coordina un plan de “estabilización económica” para la Argentina que incluye distintas herramientas: compra de pesos, un swap de monedas y la negociación con bancos privados para ampliar la ayuda financiera.
- Reserva Federal de Estados Unidos (Fed): no prestaría directamente a la Argentina, pero su sistema financiero es clave porque allí se custodian muchos de los activos que pueden usarse como garantía.

El plan también tiene una lectura política: se presenta como parte de la estrategia de la administración de Donald Trump para respaldar a un aliado en la región, mientras dentro de Estados Unidos hay sectores que critican la idea de involucrar recursos y respaldo oficial en un país de alto riesgo.
Qué significa que los bancos usen “activos en la Fed” como garantía
Uno de los puntos que más dudas genera es el tema de las garantías. En términos sencillos:
- Los grandes bancos suelen tener en la Reserva Federal y en otros vehículos oficiales bonos del Tesoro de Estados Unidos y otros títulos financieros.
- Esos activos pueden usarse como garantía frente a distintas operaciones.
- La idea que se discute es que el préstamo a la Argentina se estructure de modo tal que, ante un eventual incumplimiento, los bancos queden cubiertos con esos activos y reduzcan su exposición directa al riesgo argentino.

Lo que todavía no se conoce públicamente es:
- Cuánto riesgo asumirían realmente los bancos.
- Qué parte del esquema podría implicar algún tipo de apoyo implícito del propio Tesoro de Estados Unidos.
Por ahora se trata de un diseño en negociación, con consenso sobre la necesidad de garantías sólidas, pero sin detalles oficiales.
Cómo encaja este préstamo en el paquete más amplio de ayuda
El posible crédito de Wall Street no está aislado. Forma parte de un contexto financiero más amplio en el que la Argentina ya cerró otros acuerdos:
- Nuevo programa con el FMI
- En abril de 2025, el FMI aprobó un Acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) a 48 meses por US$ 20.000 millones, con un desembolso inicial de alrededor de US$ 12.000 millones.
- El programa apunta a sostener el plan de estabilización, reducir la inflación y normalizar gradualmente el mercado cambiario.
- Swap de monedas con Estados Unidos
- En octubre, el Tesoro estadounidense y el Banco Central argentino anunciaron un swap de hasta US$ 20.000 millones, destinado a enfrentar episodios de fuerte volatilidad en el mercado cambiario.
- Como parte de ese esquema, el Tesoro de Estados Unidos llegó incluso a comprar pesos en el mercado, una medida poco frecuente que se interpretó como un respaldo directo a la estrategia de Milei.
- Posible línea de crédito de bancos privados
- El préstamo que se negocia ahora con bancos de Wall Street sería un tercer pilar, complementario del FMI y del swap.
- Funcionarios estadounidenses hablan de un paquete donde el swap, la intervención cambiaria y la eventual línea de crédito privada forman parte de un mismo esfuerzo de “estabilización”.
En resumen, no se trata de un único “rescate”, sino de varias herramientas que se van superponiendo.
Qué podría cambiar para la economía argentina si el préstamo se concreta
Si el acuerdo con los bancos privados efectivamente se firma, los efectos probables serían:
Posibles beneficios de corto plazo
- Más dólares disponibles para el Banco Central, con margen para enfrentar corridas, intervenir en el mercado cambiario o cumplir con pagos de deuda.
- Mejora en la percepción de riesgo: un respaldo explícito de grandes bancos internacionales suele leerse como una señal de confianza en el programa económico, lo que podría ayudar a bajar el riesgo país y mejorar el precio de los bonos.
- Mayor poder de negociación frente a otros acreedores, al mostrar que la Argentina no está completamente cerrada al crédito internacional.
Riesgos y costos a mediano plazo

- Más deuda en dólares: la obligación de repago sigue siendo de la Argentina, aun si los bancos cuentan con buenas garantías.
- Tasas de interés altas: por el alto riesgo del país, es esperable que el crédito tenga un costo elevado, lo que agrega presión a las cuentas futuras.
- Dependencia externa: el acceso a estos fondos y su renovación estará atado al desempeño de la economía argentina, al cumplimiento del programa con el FMI y al clima político en Estados Unidos.
El préstamo puede dar aire en el corto plazo, pero no reemplaza la necesidad de que la economía genere sus propios dólares y recupere crecimiento sostenido.
Qué cosas todavía no se saben
Más allá de los anuncios preliminares, hay puntos abiertos:
- Monto final: se habla de “hasta” US$ 20.000 millones, pero fuentes del mercado creen que la cifra podría terminar siendo menor.
- Tasa de interés y plazos: no hay detalles oficiales sobre el costo del préstamo ni sobre el cronograma de pagos.
- Condiciones específicas: tampoco se conocen las cláusulas que podrían disparar vencimientos anticipados o exigir ajustes adicionales.
- Tiempos políticos: el impacto del paquete se discute tanto en la política argentina como en el debate interno de Estados Unidos sobre el uso de recursos y garantías para apoyar a otros países.
Hasta que esos elementos no se definan y se comuniquen de forma oficial, el acuerdo sigue siendo un proyecto en negociación más que una realidad consolidada.
En resumen
- La Argentina ya cuenta con un acuerdo de US$ 20.000 millones con el FMI y un swap de hasta US$ 20.000 millones con Estados Unidos.
- Ahora se discute un posible préstamo adicional de bancos de Wall Street, coordinado con el Tesoro estadounidense, que podría reforzar aún más las reservas.
- El objetivo es ganar estabilidad de corto plazo, pero a cambio de más deuda en dólares, probablemente cara, y con condiciones que todavía no se conocen en detalle.
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