Primer plano de un mantón de Manila de seda color marfil con bordado de rosa roja y flecos de macramé sobre fondo neutro, en formato horizontal y sin texto.
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Íconos culturales

El mantón de Manila: la historia de un viaje de seda y su conexión con Argentina

De Cantón a Sevilla y Buenos Aires: historia del mantón de Manila, del bordado chino al flamenco, su huella en Argentina y el mercado actual de piezas antiguas.

El mantón de Manila es una de esas prendas que, aunque surgieron en un rincón remoto del mundo, han cruzado océanos y culturas para convertirse en un símbolo de elegancia y tradición hispana. Su historia comienza en la China imperial, pasa por Filipinas y México, se transforma en España y, quizás de manera menos conocida, también ha dejado su huella en Argentina.

De Cantón al mundo: el origen del mantón

El mantón no es originalmente filipino, como podría pensarse por su nombre. En realidad, su origen se encuentra en la provincia Cantón (China), donde se elaboraban piezas de seda bordadas con dragones, pagodas y motivos orientales. Estas obras maestras viajaban en los célebres Galeones de Manila, que conectaban Asia con América a través de Filipinas y el puerto de Acapulco en México.

Desde allí, los mantones cruzaban el Atlántico y llegaban a Sevilla, donde comenzaron a ganar popularidad en la moda española de los siglos XVIII y XIX. Fue en España donde la prenda adoptó los flecos de macramé y los motivos florales, transformándose en el mantón de Manila tal como lo conocemos hoy. Sin embargo, alguna de estas piezas también quedaron en algunos países de sudamérica, principalmente llevadas por las damas de la clase burguesa

El mantón en la cultura hispana

En España, el mantón se convirtió en un ícono cultural. Pasó de ser un accesorio de lujo en los salones aristocráticos a convertirse en una pieza esencial del flamenco y la vestimenta popular, para ser llevada en ferias y espectáculos. Sus flores bordadas y su caída elegante lo convirtieron en un símbolo de feminidad y distinción.

Pintores como Sorolla o Julio Romero de Torres lo inmortalizaron en sus obras, y a día de hoy es muy común verlo en fiestas, espectáculos, desfiles u ocasiones especiales.

El mantón de Manila y su paso por Argentina

Aunque pueda parecer lejano, el mantón también encontró su lugar en la cultura argentina:

El pintor Fernando Fader lo representó en su obra Los mantones de Manila (1914), que hoy forma parte del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes. Esta pintura muestra cómo la prenda es usada por damas incluso en tierra argentina. Como se puede comprobar la moda española tuvo influencia en la clase alta argentina de la época.

El Museo de la Historia del Traje de Buenos Aires conserva mantones del siglo XIX, piezas únicas de seda bordada que llegaron a familias argentinas a través de lazos comerciales y migratorios. En la actualidad, en Argentina, muchas personas aún tienen en su poder estas obras de arte textiles heredadas de sus antepasados.

El mantón de Manila es una prenda que condensa siglos de historia, viajes y transformaciones culturales. En Argentina, muchos de estos mantones llegaron como parte de herencias familiares, regalos de antaño o piezas de coleccionismo, y hoy descansan en baúles, roperos y vitrinas privadas.

Lo cierto es que, aunque en nuestro país ya no se utilizan en la vida cotidiana ni en eventos sociales, en España viven un auténtico renacer: son muy buscados en el ámbito de la moda, el coleccionismo y la cultura flamenca. Esto abre una oportunidad interesante: en Argentina aún existen mantones que podrían tener un gran valor en el mercado internacional.

Con un simple permiso de exportación, es posible poner en circulación estas piezas únicas hacia un mercado europeo que las valora y demanda con entusiasmo. Quizás sea el momento de mirar con otros ojos esos mantones guardados: no solo como recuerdos, sino también como bienes culturales que pueden encontrar nueva vida al otro lado del Atlántico. Existen multitud de factores para determinar si nuestros mantones son valiosos o no, aquí os dejamos una guía para determinar el valor de un mantón de manila antiguo.

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